Per Ardua ad Astra

Tanto gilipollas y tan pocas balas

Con flores a María

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Esta mañana, cuando me levanté a las diez, hice lo de todas las mañanas. Me aseguré de que mis huevos seguían en su sitio, me aseé, desayuné, y leí los feeds. El tío Rinze había puesto una entrada (¡a las siete, qué madrugador!): “Carta al alcalde de Morón de la Frontera”. Y os diréis, ¿qué ha hecho el morón de Morón para merecer una entrada? Agárrense los machos, que ahora viene lo fuerte.


“Y para el que no crea esto, que Dios lo… tenga en su cuenta”

Resulta que a este sujeto, primo de Pepe Isbert en “Bienvenido Míster Marshall”, y a su grupo político (a ver si adivináis cuál es), no se les ha ocurrido mejor idea que nombrar como alcaldesa honoraria a María Auxiliadora. Con dos cojones. Que, como lo hicieron el 24 de mayo, digo yo que sería para celebrar el mes de María… Sólo que, en vez de limitarse a ir a misa con sus señoras, como todo español y católico de bien, el alcalde y sus ediles hicieron un pleno para votar el nombramiento, y una procesión para entregarle el bastón de mando a su nueva dueña.

Ahora llega el turno de réplica. Diréis que no es para tanto, que sólo es un cargo simbólico. Perfecto: eso convierte una gilipollez en un símbolo de la gilipollez. También podríais decir que algo parecido se ha hecho con bandas de rock o similares (en este país de pandereta, imagino que algún caso habrá). Vale: ¿y? Aparte de ser el mismo tipo de mamarrachada que aquella alcaldesa que quería que Fernando Alonso inaugurase su polideportivo, la ocurrencia del moronense cuenta con un plus añadido, y es que ha nombrado alcaldesa a un ser mitológico, cuyas virtudes se decidieron por votación.

No me malinterpretéis. En este reino de taifas afortunadamente existe libertad religiosa. Eso significa que cada uno puede adorar a quien le salga del ciruelo (yo estoy por ordenarme pastafari, fíjense ustedes) y compartir su regocijo con sus convecinos en actos varios como comuniones y procesiones. Pero de ahí a celebrar un pleno para nombrar alcalde al protagonista de una novela… Pues hombre, es como si el CNI nombra presidente honorífico a Sherlock Holmes. De mofa, ¿que no?

Ahora tocaría también hablar de esos ediles del PSOE que no se presentaron al pleno (con un par de talantes, sí señor), o de todo ese séquito del IMSERSO que corea la gracieta del alcalde. También de su falta de respeto hacia los concejales de IU cuando abandonan la sala (¿qué es ese gesto que hace con los dedos? ¿pretende silbarles?). Pero me alargaría indebidamente. Más que nada, porque cuatro horas después de Rinzewind, el Teleoperador también ha escrito a este respecto, con el estilo que acostumbra. Con humor socarrón lo ha glosado Javier Armentia. Leed ambas entradas, que no tienen desperdicio.

Y es que cuándo le quitarán la coletilla a aquel artículo 16 o cambiarán esa dichosa ley de 1980 para que decir alto y claro, de una vez por todas, que religión y estado son dos cosas distintas. Por Ford, qué ganas de nacionalizarme francés.

ACTUALIZACIÓN 23:05
En los comentarios del blog de Javier Armentia linkan a un vídeo del eximio alcalde. Es el momento en el que decide tomar la alternativa, cogiendo el capote y dejando la muleta (porque estaba cojo). Viendo el vídeo, no me cabe duda: el nombramiento a la Virgen es para agradecerle haberle sacado ileso del revolcón que le pega el morlaco.

Perpetrado por EC-JPR

junio 8th, 2008 a las 2:57 pm

Categoría: A, Opinión