Per Ardua ad Astra

Tanto gilipollas y tan pocas balas

Archive for septiembre, 2009

¿Sabías por qué… a veces hay espuma en la orina?

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Esta tarde llegué a casa después de un largo paseo por el monte, y lo primero que hice fue ir al baño para cambiarle el agua al canario; conforme iba descargando la vejiga, la taza del baño se iba llenando de orina… y espuma, cual Mahou recién tirada. Por otra parte, en el retrete no había restos de jabón ni tampoco uso ninguno de estos artilugios para perfumar el inodoro: ¿de dónde salía pues esa espuma?

Sencillo: la formación de espuma en la orina se debe a la presencia de proteínas. En principio esto no es común, ya que la orina es un filtrado producido por el riñón, que cuenta con una membrana con unos poros lo suficientemente pequeños para impedir que la mayoría de las proteínas los atraviesen (con lo que cuesta sintetizarlas, ¡como para perderlas!). Sin embargo, algunas proteínas pequeñas consiguen escaparse: la buena noticia es que hay un mecanismo que se ocupa de repescarlas. La mala es que ese mecanismo de reabsorción trabaja al máximo de su capacidad por defecto. Así que si, por lo que sea, aumenta la cantidad de proteínas filtradas, éstas no pueden devolverse a la sangre y aparecen en la orina.

Y eso es lo que ocurre cuando uno está andando el Camino de Santiago o se sube al Aizkolegi: rompes fibras musculares y liberas mioglobina, que es lo suficientemente pequeña para atravesar la membrana filtradora del riñón y aparecer en la orina, dando espuma. Pero esto no sólo ocurre al andar (la denominada “proteinuria de las marchas”): también hay otras condiciones que liberan esa mioglobina, entre ellas la fiebre o la bipedestación prolongada (en cuyo caso también contribuye la mayor presión hidrostática en los capilares del glomérulo renal).

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septiembre 27th, 2009 a las 12:47 am

Categoría: Medicina

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Blogs y Ciencia

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Muy posiblemente ya hayáis oído hablar de tan magno evento aquí, aquí o aquí, pero por si acaso se os había pasado por alto, yo también le doy cobertura. Los días 2 y 3 de octubre se celebran en CosmoCaixa Madrid las jornadas Blogs y Ciencia, a las que os recomiendo encarecidamente que vayáis (¡yo ya he reservado mi plaza!). Tuve la gran suerte de estar en las del año pasado en el Pamplonetario y disfruté como un enano: no sólo con las comunicaciones, sino también de las cañas posteriores, con visita turístico-barística incluida. Allí además pude conocer y charlar con tipos grandes como Tall&Cute (en su caso, lo de “grande” es literal :) ), Iñaki, Ocularis o Eugenio (aunque se echó de menos a algunos ;) ).

Y este año la cosa aún pinta mejor, con ponentes del calibre de los anteriores y otros nuevos, como Alvy (Microsiervos), José Antonio Pérez (Mi Mesa Cojea) y Sergio Palacios (Física en la Ciencia Ficción). Vamos: si la edición del año pasado ya fue memorable, esta puede ser algo muy gordo. Así que si podéis asistir, os animo de veras que os apuntéis gratuitamente aquí y os preparéis para gozar de lo mejorcito de la blogosfera científica española.

¡Nos vemos en Alcobendas!

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septiembre 22nd, 2009 a las 11:40 pm

Categoría: Autofellatio

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Gripe A: ¿de qué estamos hablando?

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No te fíes de ese aspecto inocente...Echemos un vistazo a la filiación del imputado: esta llamada “gripe A” es un tataranieto de la gripe de 1918, un descendiente directo de una familia que ese mismo año migró por primera vez de los humanos a los cerdos1. Instalada en este país porcino, la gripe se ha ido casando con distintas parejas hasta dar lugar a la versión que hoy amenaza nuestra especie (efecto de relámpago y trueno). Veamos su genealogía con un poco más de detalle…

El virus de la “gripe española” de 1918 era un virus de gripe que saltó desde las aves a los humanos y los cerdos casi simultáneamente, y que se propagó rápidamente entre nosotros al ser un desconocido para nuestro sistema inmunitario. En los humanos este virus se mantuvo con pequeñas mutaciones anuales hasta la pandemia* de 1957, año en el que desapareció por la competencia de una nueva cepa: el H2N2, mezcla del de 1918 con tres genes aviares. Aquel H1N1 no reapareció en humanos hasta 1977 (se cree que por un accidente de laboratorio3), año en el que coexistieron por primera vez dos subtipos de gripe: el “nuevo antiguo” H1N1 y el estacional H3N2 (el cual, a su vez, en 1968 había reemplazado al anterior H2N2 provocando la subsiguiente pandemia)1.

Esquema virus gripe humana
Esquema de los genotipos de los distintos influenzavirus en humanos (adaptado de NEJM).


Durante todo este tiempo, el A/H1N1 “clásico” pervivió en los cerdos americanos y europeos; empero, a finales de los 70 en Europa y China (pero no en EE.UU.) fue reemplazado por otro H1N1 de origen aviar, que sustituyó al americano original. Recapacitemos un momento. Tenemos entonces tres virus principales diferentes:

  • El A/H1N1 clásico norteamericano, en cerdos,
  • El A/H1N1 eurasiático aviar, también en cerdos, y
  • El A/H3N2 en humanos (el A/H1N1 humano resurgido en 1977, aunque siguió pululando, lo hacía de una manera más marginal4).

¿Me seguís hasta aquí? Pues vamos con el cuarto en discordia: en 1998 se documentó la aparición en cerdos americanos de un triple recombinante porcino con genes del A/H1N1 clásico porcino, A/H3N2 humano y un aviar que pasaba por allí. Este recombinante ha infectado a humanos en repetidas ocasiones desde entonces5, si bien no eran más que casos puntuales; no obstante, permitidme una pequeña digresión, y es que la transmisión de gripe desde cerdos a humanos es algo que ocurre en todo el mundo desde hace décadas6, especialmente en trabajadores del sector.

Esquema virus gripe porcina
Esquema de la evolución de los influenzavirus en cerdos (adaptado de NEJM).


Y coged un poco de aire, que estamos terminando. A este lado del Atlántico, el virus A/H1N1 eurasiático. Al otro, el triple recombinante A/H1N1. Ahora hacemos que se encuentren y, ¡tachán! Tenemos un “nuevo” virus, el A/California/04/20097, que abre los telediarios de medio mundo y al que la gente se refiere como “gripe porcina” o “nueva gripe” (¡como si fuese el único!). Este bicho es una mezcla de seis genes del triple recombinante americano (de los que tres proceden del H1N1 de 1918), con otros dos genes (NA y M) de la cepa porcina eurasiática. Sin embargo, en este último matrimonio el virus ha salido ganando notablemente: el gen M adquirido porta una mutación que le hace resistente a los adamantanos, uno de los dos tratamientos contra la gripe junto con los inhibidores de la neuraminidasa (como el Tamiflu™).

Esquema virus nueva gripe
Último paso en la génesis del virus pandémico (adaptado de NEJM).


Espero haberlo explicado con la suficiente claridad para que se entienda; a mí me costó varias horas de tren hacerme una idea de esta telenovela venezolana… Pero las daré por bien empleadas si he conseguido sintetizarlo con claridad.

*«Por convención, el término “pandemia” de gripe ha sido reservado para epidemias globales de gripe causadas por virus con nuevos subtipos H; no se ha aplicado consistentemente a epidemias ampliamente extendidas o globales resultantes de otros cambios genéticos víricos.»2

Bibliografía:
1: Historical perspective – Emergence of influenza A (H1N1) viruses. N Engl J Med. 2009 Jul 16;361(3):279-85. Epub 2009 Jun 29.
2: The persistent legacy of the 1918 influenza virus. N Engl J Med. 2009 Jul 16;361(3):225-9. Epub 2009 Jun 29.
3: Antigenic similarity of influenza A (H1N1) viruses from epidemics in 1977-1978 to “Scandinavian” strains isolated in epidemics of 1950-1951. Virology. 1978 Sep;89(2):632-6. (apud nº 1).
4: Global patterns in seasonal activity of influenza A/H3N2, A/H1N1, and B from 1997 to 2005: viral coexistence and latitudinal gradients. PLoS One. 2007 Dec 12;2(12):e1296.
5: Triple-reassortant swine influenza A (H1) in humans in the United States, 2005-2009. N Engl J Med. 2009 Jun 18;360(25):2616-25. Epub 2009 May 7.
6: Cases of swine influenza in humans: a review of the literature. Clin Infect Dis. 2007 Apr 15;44(8):1084-8. Epub 2007 Mar 6.
7: Emergence of a novel swine-origin influenza A (H1N1) virus in humans. N Engl J Med. 2009 Jun 18;360(25):2605-15. Epub 2009 May 7.

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septiembre 20th, 2009 a las 10:49 pm

Categoría: Medicina

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Soluciones rápidas

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Para cada problema complejo, hay una solución que es simple, clara… y equivocada.

Basado en una cita de Henry-Louis Mencken.

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septiembre 17th, 2009 a las 10:18 pm

Categoría: Citas

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G-LOC (2/2)

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Retomemos lo que nos quedó pendiente hace unas semanas

Efectos de las aceleraciones verticales negativas.

En la entrada anterior vimos los efectos de aceleraciones positivas, es decir, en ascenso, tirando de los mandos. Pero… ¿y si el sentido fuese el contrario: si empujásemos los cuernos? Pues lo mismo, pero al revés: la sangre, en vez de bajarse a los pies, se subiría a la cabeza y cuello, produciendo dolor de cabeza, congestión en los párpados y la conjuntiva, y culminando con un mayor aflujo de sangre a la retina, lo que produce un redout (la visión se va haciendo más roja, hasta perderla completamente) en torno a los -3 g.

También hay que remarcar que, debido a la propia arquitectura vascular del organismo, la tolerancia a las G’s negativas es mucho menor que a las positivas, entre otras cosas porque el territorio venoso craneal es mucho más pobre en válvulas que eviten el reflujo de sangre. No obstante, en contra de lo que podría parecer a primera vista, no se producen hemorragias cerebrales porque el líquido cefalorraquídeo también es “centrifugado” hacia el cráneo, aumentando la presión intracraneal y compensando el aumento de presión sanguínea.

Prevención y tratamiento de los efectos.

Ilustración de una Split S en WikipediaCon las g negativas no podemos hacer gran cosa. Sin embargo, contamos con la ventaja de que los aviones, al igual que los humanos, tampoco toleran bien las fuerzas negativas: las alas están diseñadas para tirar “hacia arriba”, no “hacia abajo” (los aviones acrobáticos son una excepción). Por esa razón, una de las formas para evitar el exceso de g negativas es transformar las maniobras en otras con g positivas, como se hace en el Split S (en vez de empujar los mandos para bajar, hago medio tonel para ponerme boca abajo y entonces tiro).

Respecto a las g positivas, que son las más comunes y problemáticas, el piloto debe tener de entrada una resistencia “natural”: cualquier alfeñique no puede pilotar un Eurofighter. Así, un piloto de caza debe ser capaz de tolerar por sí solo unos 5 g durante un tiempo relativamente prolongado si quiere ser útil en combate.

Asiento en la cabina de un F-16No obstante, la adopción de ciertas medidas permite aumentar la resistencia innata del piloto y, con ello, su eficacia. Estas medidas empiezan desde el momento en que entramos a la cabina: la propia posición recostada del asiento (30º en el F-16, por ejemplo), que alcanza su máxima expresión en las naves espaciales donde la tripulación va completamente tumbada, permitiendo fuerzas de hasta 26 g (sin embargo, esta postura tampoco evitaría del todo los efectos secundarios: tales aceleraciones transversales podrían llegar a provocar dificultad respiratoria y dolor torácico).

Pantalones anti-gDespués, previo al inicio del vuelo, conectamos los pantalones anti-g: unos pantalones cuyas perneras tienen compartimentos hinchables que se inflan automáticamente con aire para evitar que la sangre se remanse en las piernas (en medicina de urgencias existe un dispositivo similar con el nombre de pantalones antishock), aumentando la tolerancia en unos 2,5 g.

Y por último, cuando ya estemos volando y entremos en una maniobra con grandes aceleraciones, aún podemos conseguir un extra de tolerancia (otras 2,5 g) haciendo como que cagamos. O, dicho más finamente, con una maniobra de Valsalva (espirando contra garganta cerrada, ¡gñññññ!) asociada a la contracción de la musculatura abdominal, e inspirando rápidamente tras cada intento (la maniobra, llamada M-1, debe comprender los tres pasos, dura unos cinco segundos, y cansa tanto que es difícil repetirla más de media docena de veces).

Y, para terminar, un regalito. A ver si adivináis qué piloto de los que aparecen en este vídeo del MAKS está haciendo ese truco que acabo de explicar.

Bibliografía:
Manual de fisiología aeronáutica: nociones de equipos de soporte de vida, paracaidismo, supervivencia y primeros auxilios. Miguel Romero de Tejada y Picatoste. Valladolid: Quirón, 1994.
Medicina aeronáutica: actuaciones y limitaciones humanas. Carlos Velasco Díaz, et al. Madrid: Paraninfo, 1995.
Aviation, high-altitude and space physiology. En: Guyton AC, Hall JE. Textbook of medical physiology. 11th ed. Philadelphia: Elsevier; 2006. p.537-43.

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septiembre 15th, 2009 a las 12:13 am

Categoría: Aviación,Medicina

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¿Sabías por qué… la adrenalina tiene ese nombre?

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Muy fácil: como ya vimos en otra ocasión, prácticamente todas las palabras médicas llevan encerrado su significado. Perdonadme los filólogos pero, en mi escaso conocimiento del latín, ad significa “al lado” y renal indica “relativo a los riñones” (ina es un sufijo que denota hormona). Así pues, la propia palabra indica que es una sustancia producida al lado de los riñones; empero, el nombre debería ser “suprarrenalina”, pues se produce en las glándulas suprarrenales (encima de los riñones).

Sin embargo, como muchos sabréis, la adrenalina se conoce también como epinefrina, especialmente en el mundo anglosajón. Pues bien, aquí viene lo friki: ambas palabras, adrenalina y epinefrina, tienen la misma etimología. Mientras que adrenalina deriva del latín, epinefrina procede del griego epi (arriba) y nefritikon (riñón).

Otra curiosidad inútil patrocinada por Per Ardua ad Astra.

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septiembre 12th, 2009 a las 1:49 pm

El té no es para tí

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Uno de los errores ortográficos más comunes es el uso de la tilde sobre el pronombre “ti”: quizás por analogía del nominativo “tú”, mucha gente sucumbe a la tentación de escribir “tí”, cosa que es incorrecta. Algunos puede que recordéis del colegio, y a otros os lo refresco, que los monosílabos no llevan tilde excepto los casos que requieren una tilde diacrítica.

La tilde diacrítica es aquella que se introduce en una palabra para diferenciar su escritura de otra con igual sonido pero distinto significado. Como curiosidad, el adjetivo “diacrítico” también se puede emplear referido al signo que permite separar unívocamente dos enfermedades (vg. las manchas de Koplik, entre el sarampión y la escarlatina). Por lo tanto hay ciertas palabras que, aun siendo monosílabos, se acentúan para distinguirlas de otras: tal es el caso de la conjunción si y el adverbio , o del pronombre personal y el determinante posesivo tu («Tú eres el dueño de tu vida»), por ejemplo.

Otramente dicho: si hay una forma con tilde, es porque hay otra sin ella con distinto significado. No obstante, ¿alguno conocéis esa segunda acepción del pronombre “ti” que hiciese necesaria la tilde diacrítica? No padre. Pues entonces queda claro: “ti” se escribe siempre sin tilde.

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septiembre 9th, 2009 a las 10:59 pm

Categoría: Ortografía y gramática

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Gripe A: ante todo, mucha calma

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Imagen de la campaña sobre la gripe ACon unos días de retraso, me sumo a la campaña de “Gripe A: ante todo, mucha calma”, emprendida por un grupo de médicos blogueros: ¡por fin un poco de sensatez con el tema! De hecho, hasta el British Medical Journal ha hablado de esta iniciativa, pionera en el mundo.

¿Qué es la gripe A/H1N1?

La gripe A es una enfermedad que cursa de forma leve en la gran mayoría de las personas. Está producida por el virus influenza A/H1N1 del mismo género que el virus de la gripe común. Puede producir fiebre y síntomas como dolor de cabeza y muscular, malestar general, congestión nasal, tos y a veces síntomas digestivos (nauseas, diarrea).

La gripe A tiene los mismos síntomas que la de todos los años.

¿Cómo se contagia?

Como la gripe común, se contagia muy fácilmente porque se transmite a través del aire por medio de pequeñas gotitas que emitimos al hablar, toser o estornudar. Cuando hablamos de “pandemia” queremos decir que hay muchas personas afectadas, en muchos países diferentes. Eso se debe a que se trata de un nuevo virus A, y es más fácil el contagio.

Pero que sea muy contagiosa no quiere decir que sea más grave.

¿Cómo se diagnostica?

Existe una prueba diagnóstica rápida para distinguir tipos de gripe. Pero para el diagnóstico de la gripe A tienen poca sensibilidad (aproximadamente un 35%). Eso quiere decir que de 100 personas con gripe A sólo detectaremos a unas 35 (test positivo). La mayoría (65) darán un resultado negativo para gripe A. Es decir, que aunque se tenga un test negativo, si se tienen síntomas gripales la causa puede ser la gripe A.

Y lo que es más importante: las recomendaciones para cuidarse serán las mismas, independientemente del tipo de gripe. Por esta razón, no es útil hacer una prueba diagnóstica en una gripe leve o moderada.

¿Cómo puede evolucionar la gripe A?

Con los datos disponibles de los miles de casos detectados en todo el mundo hasta la fecha, se puede afirmar que la inmensa mayoría de las personas pasan esta gripe con síntomas leves o moderados. Se debe mantener una especial vigilancia de la evolución de los síntomas en personas con enfermedades crónicas descompensadas, niños menores de seis meses y en pacientes de riesgo más elevado (inmunodeprimidos).

¿Cómo podemos actuar para prevenir el contagio?

Las recomendaciones básicas son dos:

  1. El lavado de manos frecuente (por ejemplo, lavarse las manos 10 veces al día ha demostrado disminuir a la mitad el riesgo de contagio).
  2. La higiene respiratoria (toser o estornudar sobre un pañuelo de papel desechable y lavarse las manos a continuación, toser o estornudar sobre el brazo si no se dispone de pañuelo para evitar el contacto con la mano, evitar el contacto cercano o íntimo cuando los síntomas de la enfermedad son evidentes).

No está claro si el uso de mascarillas evita la propagación de la epidemia. Solo se recomienda usarlas a las personas enfermas mientras están en contacto con otras personas y a sus cuidadores. Igualmente no se ha aclarado si el uso de fármacos como oseltamivir (Tamiflu®) o zanamivir (Relenza®) puede prevenir el contagio. Existen algunos estudios en instituciones cerradas y contactos familiares con beneficios muy pequeños. Teniendo en cuenta que se trata de una gripe leve y que estos fármacos tienen efectos secundarios, en general, no se recomienda su uso.

La vacuna contra la gripe común no funciona para la gripe A. Aún no se ha terminado de desarrollar una vacuna para la nueva gripe con totales garantías de seguridad y efectividad. La situación actual, en relación con el número de personas afectadas y el número de muertes, no justifica una alarma social.

¿Qué hacer si aparecen síntomas?

Los síntomas son los mismos que los de la gripe de todos los años. La gripe, como dice la sabiduría popular, “dura siete días con tratamiento y una semana sin él”.

Deben solicitar atención médica aquellas personas que tengan molestias graves: dificultad al respirar, dolor importante en el pecho, alteraciones de la conciencia (sensación de aturdimiento o desmayo), un empeoramiento repentino o un empeoramiento pasados 7 días del inicio de los síntomas. En el caso de los niños, la edad inferior a 6 meses, la respiración acelerada o la fiebre que dura más de tres días ( 72 horas) hace recomendable evaluación médica.

Pero probablemente la mayor parte de las personas tendrán síntomas leves y acudir al médico no aportará ningún beneficio. Todo lo contrario: la saturación de los centros de salud y hospitales puede dificultar una correcta atención a enfermos graves por la gripe o por otros problemas de salud.

Por ello, las personas sanas que presenten un cuadro gripal sin ningún dato de complicaciones pueden realizar un autocuidado con garantías en sus domicilios con las medidas habituales: buena hidratación, buena alimentación y buena higiene.

Si uno está enfermo, los cinco primeros días conviene no acudir a lugares muy llenos de gente para evitar contagiar a otras personas. Y recordar las medidas recomendadas: no “toserle” a nadie, estornudar en la manga o en un pañuelo de un solo uso y lavarse las manos varias veces al día.

Si aparecen síntomas, ¿es necesario tomar algún tratamiento?

Aunque la fiebre no es peligrosa en sí misma, los antitérmicos como el paracetamol o ibuprofeno pueden ser útiles para aliviar el malestar que produce. Los medicamentos antivirales han demostrado muy poca eficacia en las infecciones por virus gripales comunes, disminuyendo menos de un día la duración de los síntomas. Respecto a esta gripe no hay estudios que demuestren su eficacia.

Por estas razones, su uso deberá ser restringido a los pacientes que sufran complicaciones o aquellos con alto riesgo de sufrirlas. En un paciente sano, los riesgos por los efectos adversos del fármaco pueden superar a sus beneficios.

¿Y en el caso de embarazo?

Siempre se ha sabido que el embarazo supone un pequeño incremento del riesgo para las complicaciones de la gripe (cualquier tipo de gripe). En caso de fiebre o síntomas de gripe, es recomendable consultar con un profesional sanitario. De todas formas el riesgo sigue siendo bajo y la gran mayoría de los embarazos transcurrirán de forma saludable.

Conclusión

Durante la pandemia de gripe A seguirá habiendo infartos de miocardio, apendicitis, insuficiencia cardiaca, diabetes, crisis de asma, enfermedades psiquiátricas, fracturas de cadera, accidentes y muchas otros problemas de salud que requieren atención de los profesionales de la salud.

El comportamiento sereno, paciente y tranquilo de los pacientes, los medios de comunicación, los profesionales sanitarios, los dirigentes políticos y los cargos con responsabilidad en planificación y gestión del Sistema Nacional de Salud son esenciales para que funcionen bien los servicios sanitarios y estos puedan dedicarse a los enfermos que lo necesiten.

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septiembre 6th, 2009 a las 10:34 pm

Categoría: Medicina

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Confianza

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Si me fallas una vez, es tu culpa. Si me fallas dos, será la mía.

Patrocinado por Per Ardua Memories™.
EDIT: Y proporcionado por Anaxágoras: ¡todos los días se aprende algo nuevo!

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 6th, 2009 a las 3:32 pm

Categoría: Citas

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Medicinas alternativas y obtención de beneficios: otra diferencia

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Uno de los argumentos que emplean los defensores de las medicinas alternativas (las que sean: homeopatía, naturopatía, herbolarios, whatever) es que las empresas farmacéuticas son unas hijas de la gran meretriz, por lo del beneficio económico y tal. Sin embargo, los árboles no les dejan ver el bosque, y es que los “tratamientos alternativos” suponen un mamoneo económico que ya lo quisieran las farmacéuticas normales.

No me refiero a que los productos alternativos no tengan que amortizar unos costes de investigación y desarrollo. Tampoco a que se ahorren los costes de la materia prima (¡poco gastan en reactivos químicos!). No: voy a algo más grave. ¿Qué pensaríais si el médico que os diagnostica una enfermedad os vende él mismo un medicamento que ha preparado en su empresa? ¿No sería eso como dar al zorro las llaves del corral: te diagnostico lo que quiero para que me pagues mi medicina?

Para evitar esto, la legislación separa claramente la prescripción de la dispensación, la indicación de la ganancia económica. Así pues, un médico ni siquiera puede regentar una farmacia o similares: esto se establece, en su espíritu, desde la Ley General de Sanidad de 1985 (artículo 103). Más tarde se legisló específicamente en la Ley del Medicamento (25/1990) y, al ser derogada ésta, se recogió en el artículo tercero de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios (29/2006), que dice, entre otras cosas:

Artículo 3. Garantías de independencia.

1. Sin perjuicio de las incompatibilidades establecidas para el ejercicio de actividades públicas, el ejercicio clínico de la medicina, odontología y de la veterinaria serán incompatibles con cualquier clase de intereses económicos directos derivados de la fabricación, elaboración, distribución y comercialización de los medicamentos y productos sanitarios.

2. Asimismo el ejercicio profesional del farmacéutico en oficina de farmacia o en un servicio de farmacia hospitalaria y demás estructuras asistenciales será incompatible con cualquier clase de intereses económicos directos de los laboratorios farmacéuticos.

3. El ejercicio clínico de la medicina, odontología y de la veterinaria serán incompatibles con el desempeño de actividad profesional o con la titularidad de oficina de farmacia.

Y, sin embargo, los curanderos alternativos que he podido conocer se pasan esto por el forro: ellos te diagnostican, te preparan su pócima de Panorámix y te la venden a precio de orillo. ¡Coño, si alguno hasta tiene su propia empresa!

Lo dicho: desconfiamos de las farmacéuticas porque son unos monstruos desalmados, y nos entregamos en brazos del negociante alternativo que nos diagnostica, trata y cobra sin salir de su consulta. Si esto fuese política, Montesquieu se llevaría las manos a la cabeza…

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 3rd, 2009 a las 1:09 am