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Después de las pulseritas… ¡los chalecos! Fir-Tex y falacias

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Prototipo de usuario del chaleco FirTexLa imaginación de los charlatanes no conoce fronteras. Después de las pulseritas Power Balance y similares engendros, ahora llegan los chalecos energéticos Fir-Tex. Se presentan con un comunicado de prensa en el que anuncian la firma de un acuerdo con Red-Bull (cada uno tira su dinero como quiere), y que hace afirmaciones del calibre de «Protege de las radiaciones electromagnéticas estresantes, aumenta la energía, fuerza y resistencia» o «mejoran la (micro)circulación, así como el equilibrio , la concentración y el bienestar». Y esta frase me ha puesto palote: «Las afirmaciones de FIR-TEX están basadas en hechos científicamente probados». ¡Aquí hay tema, señores!

¿Por qué todo esto es un embuste? Sus “pruebas” científicas.

No lo es porque cada chaleco valga 300€ ni porque en su web se hagan la picha un lío al atribuirse propiedades curativas (ver siguiente punto). Lo es porque no se apoyan en principio científico alguno. Mejor dicho: sí lo hacen, pero mal y al revés.

En su propia web tienen un dossier explicando “los hechos científicos y la literatura”. Dicen que sus tejidos emiten rayos infrarrojos, y que esto tiene un efecto beneficioso. Yo añado: claro, dan calorcito. De hecho, los infrarrojos ya se usan en rehabilitación (con limitada efectividad). Y, como cualquier estudiante de secundaria sabe, todos los cuerpos emiten infrarrojos en función de su temperatura. Hasta aquí, de acuerdo.

Lo lógico entonces es que, si me pongo su camiseta, cuando ésta se haya calentado a la temperatura de mi cuerpo, emita los mismos infrarrojos que mi tripa al descubierto. Idénticos. Sin otra fuente de energía distinta de mi calor corporal, no hay más radiación que esa. Pero ellos dicen que no, que tiene unos óxidos metálicos supermegaguais, y que emite “rayos de la vida” (literal).

Después de esto siguen desbarrando: afirman que los infrarrojos ya se usan y que molan cantidubi. Cuelan alguna falacia, diciendo que sus infrarrojos son distintos de los de una botella caliente, del mismo modo que el calor del sol no es igual que el del vapor: ¡normal! ¡Como que uno se transmite por radiación y otro por conducción! Citan un artículo de 1977 que dice que el color de la luz fluorescente afecta a la secreción de hormonas de estrés. Yo añado: el ruido también, ¡pero es que no estamos hablando de eso! A ellos no sólo les da igual: además cuelan una morcilla, diciendo que fueron prohibidas en los hospitales alemanes. Sin embargo, no he conseguido encontrar ninguna referencia a tal prohibición o ley, sólo repeticiones calcadas de la misma frase. Si alguien me consigue la DIN 5035-3:2006-07, podríamos salir de dudas.

El resto del dossier sigue diciendo chorradas parecidas: que los infrarrojos se usan en Medicina (ya lo sabemos), que su tejido usa una versión “de muy alta tecnología” de los infrarrojos (fíjate, como si hubiese ondas de primera y segunda categoría) y que ellos emplean una fórmula secreta (¡coño, como la CocaCola!) en su tejido para que funcione como un espejo reactivo. Que digo yo, que según las leyes de la termodinámica, si no enchufo la camiseta a ningún lado, lo máximo que hará será mantener el calor de mi cuerpo…

Lo dicho: otro timo como el de las pulseras, pero este con siete páginas de gráficas a todo color y literatura en inglés. Pero la conclusión es muy sencilla:

Las prendas Fir-Tex son muy calentitas. Nada más.

Nada de aumentos de equilibrio, bienestar ni feroces erecciones nocturnas.

Ojo al parche: ¿cómo se defienden?

Cuando me he enterado de esto, he ido a su web, a beber de la fuente. Pero para entrar antes tienes que aceptar una lisérgica exención de responsabilidad (las negritas y las anotaciones son regalo de la casa):

FIR-TEX is special, FIR-TEX is not just a simple fabric on the market, FIR-TEX is UNIQUE and this leads many people (ellos incluidos, obviamente) to sometimes exaggerate the potential benefits FIR-TEX can have on subjects and make unfounded or false claims which FIR-TEX categorically rejects (claro, como en el comunicado de prensa…).
[…] you must first acknowledge that FIR-TEX has not been designed for and does not make any claims whatsoever to be any kind of medical cure. Because it isn’t! […] since there is no scientific evidence (¿pero no decía el comunicado que las tenían?), if you have any doubt about any potential side effect on you originated from the use of our products, because there can always be, you should refrain from using them and/or consult a physician (doctor) for medical advice first. […] All our performance claims are based on 3rd party (double cross and blind) tests results (¡me encantará verlos!) conducted by and on subjects who have or had no relation whatsoever with FIR-TEX such as the NOC-NSF for example. […]

Lo resumo: si aquí te hablamos de unicornios rosas y elefantes voladores, son todo invenciones nuestras (para las cuales tenemos pruebas, no obstante). Pero para los pagos, no aceptamos dinero del Monopoly. Por lo menos tienes treinta días para devolverlo…

Un punto gracioso: dicen que no son ningún tipo de remedio médico. Y, no obstante, en su web tienen una sección llamada “Pacientes” que afirma que puede ser usado para “reducir la fatiga, dolor crónico, optimización de la curación de heridas o postoperatorio”, entre otras virguerías. Vamos, el mejor invento desde la penicilina, y más versátil que una navaja suiza. Además, dicen que también funciona en animales (¿para evitar que sus efectos sean tachados de placebo, quizás?). Me están empezando a caer bien estos chicos.

Perpetrado por EC-JPR

mayo 6th, 2010 a las 6:37 pm

Categoría: Ciencia,Medicina

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