Per Ardua ad Astra

Tanto gilipollas y tan pocas balas

Las uvas de la ira

8 comentarios

Se publicó hace 70 años: copio unas líneas, y que levante la mano quien no crea que esto se pudo escribir anteayer.

If a bank or a finance company owned the land, the owner man said, The Bank—or the Company needs—wants—insists—must have as though the Bank or the Company were a monster, with thought and feeling, which had ensnared them. These last would take no responsibility for the banks or the companies because they were men and slaves, while the banks were machines and masters all at the same time. Some of the owner men were a little proud to be slaves to such cold and powerful masters. The owner men sat in the cars and explained. […] The bank—the monster has to have profits all the time. It can’t wait. It’ll die. No, taxes go on. When the monster stops growing, it dies. It can’t stay one size. […]
Grampa took up the land, and he had to kill the Indians and drive them away. And Pa was born here, and he killed weeds and snakes. Then a bad year came and he had to borrow a little money. An’ we was born here. There in the door—our children born here. And Pa had to borrow money. The bank owned the land then, but we stayed and we got a little bit of what we raised.
We know that—all that. It’s not us, it’s the bank. A bank isn’t like a man. Or an owner with fifty thousand acres, he isn’t like a man either. […] We’re sorry. It’s not us. It’s the monster. The bank isn’t like a man.
Yes, but the bank is only made of men.
No, you’re wrong there—quite wrong there. The bank is something else than men. It happens that every man in a bank hates what the bank does, and yet the bank does it. The bank is something more than men, I tell you. It’s the monster. Men made it, but they can’t control it. […] You’ll have to go.
We’ll get our guns, like Grampa when the Indians came. What then?
Well—first the sheriff, and then the troops. You’ll be stealing if you try to stay, you’ll be murderers if you kill to stay. The monster isn’t men, but it can make men do what it wants.

John Steinbeck. The Grapes of Wrath. 1939.

Perpetrado por EC-JPR

diciembre 8th, 2012 a las 4:02 pm

Categoría: Citas, Economía, Opinión

Etiquetado como , , , , , ,

8 comentarios en 'Las uvas de la ira'

Suscríbete a los comentarios vía RSS o TrackBack a 'Las uvas de la ira'.

  1. […] Per Ardua ad Astra, por […]

  2. Así es

    RBG

    12 dic 12 at 19:35

  3. Precisamente lo estoy leyendo en estos momentos y me quedé a cuadros cuando leí esa parte.

    Hohalata

    30 dic 12 at 14:32

  4. Genial! Sólo leí la negrita. Creo que es lo más importante, me tengo que ir, ya volveré a leer eso con tranquilidad.

    Así es, el banco es un monstruo. Un monstruo por lo que hace. Y creo que es verdad que no pocos de los que trabajan en los n¡bancos odian lo que el banco hace.

    Pero, siendo estrictos, los bancos, al igual que estados, equipos de fútbol, empresas de todo tipo o organizaciones, son quimeras.

    Es decir no existe tal banco más que en papel y en el imaginario colectivo. Un banco (o cualquier otra creación de este tipo) es más que la suma de sus integrantes y al mismo tiempo es una personalidad compleja.

    Es decir, un banco no toma las decisiones, las toman las personas que dirigen el banco (o lo que sea) en cuestión, y suelen ser pocas o muy pocas.

    Cuando dicen”el Gobierno aprobó, desaprobó, o se fugó…” en realidad no es el “gobierno” sino son las personas que lo componen.

    Para nuestra facilidad manejamos esos conceptos generalizadores y, sin darnos cuenta, nos convertimos en víctimas de esas imágenes que son de nuestra creación.

    Ahora nos ahoga “la crisis”. Otra quimera. Las dificultades siempre habían y habrán pero “la crisis” es un creación quimérica.

    Victor Chertkov

    8 ene 13 at 16:22

  5. Has ido a dar con el libro emblematico de la Gran Depresion.
    Un poco antes se relata como la raiz del desastre obedece al hecho de haber pretendido arar la pradera. La pradera sobre la que pastaban los bisontes, poblada por una hierba y arbustsos tenaces que contribuian a proteger el suelo de las lluvias torrenciales y las ventiscas huracanadas.
    Con el arado de vertedera arrancaron la vegetacion de pradera y sembraron maiz y algodon. La lluvias y los vientos erosionaron el mantillo y las cosechas rindieron cada vez peor, necesitandose cultivar mas extension para obtener lo mismo o incluso menos. El campesino empobrecido pedia credito al banco y llegado un momento el credito se agotó y fue tomada la propiedad ofrecida en prenda. El otrora propietario pasó a ser aparcero del banco. El banco impuso el tractor y con el se acentuó y amplió el desastre, al punto de que se hicieron comunes las tormentas de polvo.
    Un desastre ecologico similar está repitiendose a escala planetaria y vuelven a ser los bancos la causa del desastre, o sea el crecimiento espoleado por el prestamo bajo interes, el reclamo de ganancias sistematicas y crecientes.

    Dubitador

    16 mar 13 at 00:38

  6. Es decir, un banco no toma las decisiones, las toman las personas que dirigen el banco (o lo que sea) en cuestión, y suelen ser pocas o muy pocas.

    Cuando dicen”el Gobierno aprobó, desaprobó, o se fugó…” en realidad no es el “gobierno” sino son las personas que lo componen.

    Rubik küp

    17 ago 13 at 23:42

  7. […] obedece la disciplina de voto de su partido. Al final, la responsabilidad no es de nadie, sino del monstruo: de esa “cosa”  que somos todos y que es peor que nadie. Y por eso sorprende cuando […]

  8. Muy bueno.

    Francisco

    27 ene 14 at 14:11

Adelante, disfruta de tu minuto de gloria.

Y recuerda: The first rule about Fight Club is you don't talk about Fight Club.