I’d flown here before
The German air controllers at Frankfurt Airport are quite short-tempered. They expect one not only to know one’s gate parking location, but also how to get there without any assistance from them. So it was with some amusement that we (a PanAm 747) listened to the following exchange between Frankfurt ground control and a British Airways 747 (call sign “Speedbird 206”) after landing:
Speedbird 206: “Top of the morning Frankfurt, Speedbird 206 clear of the active runway.”
Ground: “Guten morgen! Taxi to your gate.”
The big British Airways 747 pulled onto the main taxiway and slowed to a stop.
GND: “Speedbird, don’t you know where you are going?”
BAW206: “Stand by a moment ground, I’m looking up our gate location now.”
GND (with some arrogant impatience): “Speedbird 206, have you never flown to Frankfurt before?!?”
BAW206 (coolly): “Yes, I have, in 1944. In another type of Boeing. I didn’t stop.”
Tienen razón
Como todos sabréis, la Conferencia Episcopal ha efectuado unas declaraciones con motivo del famoso «autobús ateo». Las he leído (aunque no tenían dibujos, eran cortitas), y he de decir que por una vez, no puedo evitar compartir alguna de sus reflexiones:
La libertad de expresión es un derecho fundamental. Todos pueden ejercerlo por medios lícitos. Pero los espacios públicos que deben ser utilizados de modo obligado por los ciudadanos no deben ser empleados para publicitar mensajes que ofenden las convicciones religiosas de muchos de ellos. Si se hace así, se lesiona el derecho al ejercicio libre de la religión, que debe ser posible sin que nadie se vea necesariamente menospreciado o atacado. (…)
Las autoridades competentes deberían tutelar el ejercicio pleno del derecho de libertad religiosa. Es posible hacerlo compaginándolo al mismo tiempo con el amparo y la promoción de la libertad de expresión de todos.
Y tienen toda la razón. Oh, wait! ¿Alguien dijo doblepensar?
¿Qué es la religión?
He visto que RinzeWind ha escrito hoy una entrada linkando y resumiendo un artículo del Scientific American en el que postulan distintas teorías sobre el origen de la religión.
No obstante, hay otra respuesta, mucho más sencilla, a la pregunta «¿Qué es la religión?»:
The religion of one age is the literary entertainment of the next.
La religión de una época es el entretenimiento literario de la siguiente.
Ralph Waldo Emerson, apud Richard Dawkins, «The God Delusion».
Duracell
Esta entrada va sobre condones. Pero no sobre la parte médica, que sobre ello ya ha escrito últimamente mi gaditana favorita, sino sobre una faceta más erótico-festiva.
Si tuviésemos que calificar numéricamente la calidad de la fornicación, uno de los parámetros a tener en cuenta sería la duración de la misma, que se puede dividir en dos componentes: «preingreso» y «postingreso». Si bien el «pre» es variable en función de las ganas de ambos participantes (a más ganas, menos florituras), el «post» es algo que depende casi únicamente de la fisiología del varón (y del movimiento de caderas de la fémina, pero eso no hace más que incidir en lo anterior). De hecho, si visteis el segundo vídeo del otro día, aparece un dato orientativo: tres minutos. Duración que, según la opinión de una compañera con una larga experiencia en el campo, es «altamente insatisfactoria» (aunque ella empleó otras palabras, mucho más deshonrosas para su partenaire).
Pues bien, como los fabricantes de abrigos para calvitos no son tontos, discurrieron una solución para ese problema: los condones con acción retardante. Yo siempre me había preguntado cómo funcionaban, hasta que el otro día vi este anuncio de Durex en ForoCoches, el filón de sordideces de la red:
Y entonces comprendí. Los preservativos retardantes (al menos estos) están impregnados con benzocaína (un anestésico local), por el lado que está en contacto con el pene. Así es lógico que aguantes más tiempo: ¡es que ni te enteras de lo que estás haciendo! Y eso, contando que te lo pongas del lado bueno, porque como lo hagas al revés, te puedes ganar esa pregunta tan deshonrosa: «¿Ya está dentro?» Aunque, por una vez, no será culpa tuya.
A lo que iba: el fármaco que llevan los condones Duracell pertenece a familia de la cocaína (un primo cercano químicamente hablando, como la procaína); no obstante, no es de los más comunes, como la lidocaína tópica de la que habla Sophie. La benzocaína es un éster que existe sólo en formulaciones para uso sobre piel o mucosas, desde dolores de garganta o dentales hasta hemorroides, si bien ninguna se comercializa actualmente. Tiene la ventaja de que proporciona una anestesia mantenida durante largo tiempo, con un inicio de acción lento pero una gran duración, y que al absorberse lentamente es muy improbable que provoque una intoxicación sistémica. Aunque, añado yo, usando esos condones antes morirías por agotamiento que por sobredosis. Por otro lado está la desventaja de que puede provocar sensibilización: o sea, que tras un uso repetido, puede causar alergia sobre la piel en la que se aplica. Y sobra que recuerde de qué parte de la virilidad estábamos hablando, ¿verdad?
La verdad es que, personalmente, después de haber aprendido esto, ya no tengo ninguna curiosidad por probar esas gomitas; por mi parte seguiré con la piel del salchichón, como hasta ahora. Pero si a alguno le apetece contar su experiencia, estaré encantado de leerlo en los comentarios…
EDIT 22/01 12h27: Dije anoche que iba a mirar en el Vademecum qué medicamentos llevaban benzocaína, pero se me olvidó hacerlo: disculpad el error. Como véis, entre ellos hay algunos tan comunes como el Hemoal o Angileptol.
Gusano Downadup (aka. Conficker)
Siguiendo la vocación de servicio que tiene este sitio, y cumpliendo con su inmerecida reputación de seriedad, os transmito un aviso que he visto esta mañana en el mail. Directamente desde los boletines del CERT de INTECO, organismo dependiente del Ministerio de Industria, un aviso de seguridad sobre el gusano Downadup. Alerta que también ha dado el US-CERT, y que explica Hispasec.
La información general sobre la infección, cómo ocurre y cómo protegerse, está en este artículo de CERT-INTECO. Si queréis una explicación más prolija, o bien si ya es demasiado tarde y tenéis que desinfectar vuestro ordenador, haréis mejor entrando en esta página con detalles sobre el bicho.
Y yo ya no os puedo dar más datos. Es más: ni siquiera me preocupa. No porque use Linux, como algunos de los lectores del blog (a los que admiro), sino porque puedo afirmar con orgullo que en cinco años que llevo usando Internet, mi equipo jamás ha sido infectado por un virus, y por el contario sí que he desinfectado varios de amigos y compañeros (Pringao HowTo™). Para mantener esa estadística basta con tener dos dedos de frente y emplear la profilaxis básica:
- Antivirus (AVG va como un tiro),
- Cortafuegos (Comodo Firewall Pro, que ya no existe como tal),
- Firefox con NoScript activado por defecto (otra ventaja: ¡ni recuerdo cuándo vi el último GoogleAd!)
Y algunas menos conocidas pero tanto o más recomendables:
- Empleo de Windows con cuenta de usuario (no admin, que es la que viene por defecto),
- Últimas actualizaciones de Microsoft, y
- Análisis antivirus sobre cualquier dispositivo extraíble que conecto (la versión informática de los condones: ¡lo que te metan, que esté limpito!)
Pues eso. Espero que os haya servido de algo. Y si no, no sé qué coño hacéis aún leyendo esto…
Zas
Lo siento, tenía que contároslo. Ahora mismo tenía que estar haciendo otra cosa, más importante, pero cuando he visto uno de los feeds se me ha acelerado el pulso por la emoción. No, no puede ser, no algo tan obvio. Y, sin embargo, ahí lo veía: Eppur si muove. Estaba (estábamos) hasta los cojones de campañas falaces, inciertas, sesgadas y malintencionadas del infame Ministerio de Cultura, cuando le pusieron la guinda al pastel, ese famoso «Si eres legal, eres legal» (y si vas de putas, un putero: suele pasar…): un paso más de intoxicación informativa.
En esa campaña hay un concurso que elige los mejores testimonios proporcionados por los visitantes que explicasen en qué les había afectado la piratería. Y el relato ganador de este mes es el siguiente (copia literal):
Me lo contaron en el colegio, entre y me bajé películas, me entraron virus y me tuve que cambiar el cpu porque los virus se metieron en el procesador, no os bajéis cosas, son gente que pone cosas malas dentro de los archivos y te roban tus datos, tus fotos, y todo!!!! Se legal FACILMENTE!!!
Texto que, a mí que soy un colgao de internet, me recordó enormemente a Matías el Humilde. Pero eso fue después de llorar por las faltas de ortografía y la incultura del que lo había escrito: ¿un virus que se mete en el procesador? ¿¿Y que te roba las fotos y se folla a tu novia?? ¡Venga ya! Aquí algo huele raro…
Claro. Esto lo vi en los Microsiervos, que a su vez lo habían leído en el blog de David Bravo. La historia es muy simple: un usuario de ForoCoches se había inventado el mensaje (¡de ahí la bromita del «fácilmente»!), lo coló en la web… y ha llegado hasta arriba. Pero lo más grave no es que un mensaje inventado pase los filtros: de hecho, no es el único. Lo cojonudo es que esta perla la ha elegido ganadora un insigne comité formado por:
Clara Mapelli Marchena (Subdirectora General de Propiedad Intelectual), Carmen Caro Jaureguialzo (Consejera de la S.G. de Propiedad Intelectual), Teresa Perea González (Jefa de Servicio de Régimen Jurídico, de la SG. Propiedad Intelectual.)
Ante esto, se me ocurren muchos comentarios, que se pueden resumir en cinco palabras:
¡Zas, en toda la boca!
Videolog (XIV): casi-NSFW
Para empezar, un vídeo que seguramente ya conozcáis. Es un anuncio de Diesel que consiste en un montaje de películas porno convenientemente camuflados para que parezca un corte de Disney:
Pero claro, las cosas en la vida real no se parecen (¡ni de coña!) a las películas del viernes por la noche en el Plus. Son más bien algo como esto (pero sin la rubia buenorra):
De todas formas, sea como fuere, ya sabéis lo que dice Sophie: mejor con gomita.
¡Me encanta lo de los cachetes!
Actualización 03/02/09:
Tengo que incluir en este videolog una entrega de la serie «PG Porn» («Porno para todos los públicos»), protagonizada por la sublime Sasha Grey:
That would make you a whore!!
¿Fármaco o medicamento?
Mientras preparaba una entrada me he percatado de una diferencia sutil, como la de signo o síntoma, algo que puede pasar desapercibido para el lego, pero que es básico para el farmacéutico (no tanto para el médico):
- Medicamento: lo que compro en la farmacia (vg. Frenadol o Cod-Efferalgan)
- Fármaco: lo que funciona del medicamento (vg. paracetamol más clorfenamina más dextrometorfano o codeína más paracetamol)
Así pues, el fármaco es la sustancia químicamente activa que ejerce su efecto sobre el organismo, y el medicamento es la forma comercial de éste, con una determinada presentación (granulado, suspensión…), y asociado a otros fármacos si fuese el caso.
Hale. Una vez más, a la cama no te irás…
El objeto más absurdo
No soy muy dado a los memes, cadenas y similares, pero cuando he visto este de Teorías del Absurdo, no me he podido resistir. He pensado: ¿qué es lo más absurdo/inútil/friki que tengo en la habitación? Echando un vistazo por la estantería he encontrado esto:

(Pon el ratón encima para verlo de cerca)
La solución a tus problemas de impotencia, en un cómodo tamaño XL para que te salgan hijos como panes.
No obstante, en cuanto hice la foto me di cuenta de que eso no era lo más absurdo. El premio gordo se lo lleva…
¡¡una grapadora intestinal!!

¿Alguien se anima a explicar cómo funciona y/o para qué sirve? Os doy una pista. Y tranquilos: esta pistola nunca ha sido usada.
Librería
Por si acaso os encontráis en la, espero que improbable, situación de no saber qué trasto con lomo llevaros a las manos, os cuento los que me finiquité el año pasado. Como la opinión es muy personal, no os doy el coñazo explicando cada uno (a menos que preguntéis específicamente). Resumidamente, las calificaciones son:
🙁 : sin más. Se deja leer, pero no es el típico que recomendaría a un amigo.
🙂 : si no sabes qué fusilarte, este libro es una buena idea.
😀 : realmente bueno, léelo en cuanto tengas tiempo.
En orden inverso de lectura (el último más arriba):
- Vol de nuit (Antoine de Saint-Exupéry): 🙁
- Requiem for a dream (Hubert Selby Jr.): 🙂 No obstante, el estilo desconcierta al principio, y olvídate si andas pez en inglés, pues el libro está escrito como se habla (del tirón, sin puntos, e incluyendo los «errores» de pronunciación de inglés afroamericano: telita…).
- La fiesta del chivo (Mario Vargas Llosa): 🙂 No apto para estómagos sensibles (que sientan náuseas al imaginarse a una persona torturada comiendo sus propios testículos).
- The God delusion (Richard Dawkins):
Un básico. Eso sí: le pude echar un ojo traducido a español, y me pareció que perdía enteros.
- Misericordia (Benito Pérez Galdós): 🙁
- The naked pilot: the human factor in aircraft accidents (David Beaty): 🙁 Un aerotrastornado como yo esperaba otra cosa de un libro de aviones. Además de que ya conocía la mayoría de los accidentes explicados.
- Brave new world revisited (Aldous Huxley): 😀 No sé si era por el LSD que se metía, pero este tío vivía setenta años más adelante.
- Brave New World (Aldous Huxley):
Lo dicho antes, pero en forma de novela.
- Martes con mi viejo profesor (Mitch Albom): 🙁 La gente lo alaba, lo recomiendan en clases de antropología, pero a mí no me acabó de atraer: demasiado sensiblero para mi gusto.
- Réquiem por un campesino español (Ramón J. Sender): 🙂 Una breve novela sobre la España rural de la República y el Alzamiento.
- Fahrenheit 451 (Ray Bradbury): 😀 Para mi gusto no llega al nivel de otras novelas distópicas como Brave New World, pero merece la pena leérselo.
- Los renglones torcidos de Dios (Torcuato Luca de Tena): 🙁 . El final es realmente sorprendente, por lo inesperado y lo bien enlazado que está con la historia. Sin embargo el estilo… para mi gusto, absolutamente anacrónico para un libro ubicado a finales de los 70.
- Et après (Guillaume Musso): 🙂 Una novela muy poco conocida, pero de delicioso contenido. Y que me dio pie a una entrada.
- Fight Club (Chuck Palahniuk): 😀 Estilo directo y agresivo para contar una historia sórdida. Pero merece absolutamente la pena.
