Per Ardua ad Astra

Tanto gilipollas y tan pocas balas

Definición de religión

13 comentarios

When one person suffers from a delusion, it is called insanity. When many people suffer from a delusion it is called Religion

Robert M. Pirsig, «Zen and the Art of Motorcycle Maintenance», apud Richard Dawkins, «The God Delusion».


«Cuando una persona sufre alucinaciones, se llama locura. Cuando muchas personas sufren alucinaciones, se llama religión.»

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 25th, 2008 a las 11:46 am

Categoría: A, Citas

Etiquetado como , ,

Cómo detectar un ictus (II)

8 comentarios

Evaluación del ACV: Cincinnati Prehospital Stroke Scale (CPSS)

Ayer destripamos algunos de los errores que había en ese famoso powerpoint. Hoy nos olvidaremos de cuestiones semánticas e iremos a lo que realmente importa de la presentación: ¿realmente es útil el método propuesto para diagnosticar un ACV? El texto pretende detectar un infarto cerebral mediante la exploración de tres ítems: sonreír, levantar ambos brazos y decir una frase. Si cualquiera de estos elementos falla, se entiende que el paciente tiene un ACV. Y lo que es más peligroso: si son normales se asume (indebidamente) que el paciente está sano. Pues bien, como os podréis imaginar, «son todos los que detecta, pero no detecta todos los que son»: sólo con esos tres signos se escapan muchas de las manifestaciones de un ACV.

Pero lo más gracioso es que el método explicado en esta presentación no es una mamarrachada que se les haya ocurrido a cuatro amiguetes. Se trata de la Cincinnati Prehospital Stroke Scale, un score que, usado por legos, pretende servir de herramienta de despistaje de ACV’s en un ambiente extrahospitalario.

Coño, o sea que la cosa es seria, o al menos lo intenta. Vale: vayamos a PubMed a ver cuánto se ha escrito sobre el tema. Buscamos cincinnati prehospital stroke scale, y obtenemos… ¡siete artículos en nueve años! Perfecto: creo que acaba de perder la poca apariencia de rigor que pudiera tener. Echamos un vistazo a los abstract y vemos que, de estos siete, en uno la CPSS tan sólo la nombran de refilón, y otros dos se limitan a verificar si una persona de la calle sería capaz de emplear la escala: ¿a que no adivináis el resultado? “Untrained adults can accurately relay CPSS instructions when directed over the phone”. Pos fale, pos fueno.

El artículo que nos interesa es el que aparece en penúltimo lugar (el segundo en ser publicado): Cincinnati Prehospital Stroke Scale: reproducibility and validity. Ann Emerg Med. 1999 Apr;33(4):373-8. Aquí hay dos partes distintas: reproducibilidad (¿cualquiera podría emplear la CPSS?) y validación (¿sirve la CPSS para reconocer el ACV?). A la primera pregunta, el resultado es contundente: un ATA es capaz de emplear la CPSS tan bien como un médico.

No obstante, veamos ahora si realmente es efectiva la CPSS. Copio una frase: “Observation by the physician of an abnormality in any 1 of the 3 stroke scale items had a sensitivity of 66% (…) in identifying a stroke patient.” Si sabéis estadística, os habréis dado cuenta que una s=0,66 es sólo ligeramente superior al valor correspondiente al azar (s=0,5): o sea, esta prueba no es mucho más efectiva que lanzar una moneda al aire. En el mejor de los casos (exigiendo la alteración de sólo un signo), se me escapará un 33% de los pacientes. En otras palabras: descartaré el ACV en una de cada tres personas que realmente lo tengan. Cojonudo: creo que este método es casi tan efectivo como usar la marcha atrás como anticonceptivo.

Para ser honrado añadiré que esa sensibilidad aumenta al 88% en los ACV de la circulación anterior: “CPSS is more effective in detecting anterior circulation strokes as opposed to those limited to the posterior system. Of note, approximately 70% of strokes occur in the anterior circulation”. En cualquier caso, la sensibilidad global sigue siendo bastante modesta.

Y, por si nos quedaba alguna duda, podemos recurrir a este otro artículo: Accuracy of stroke recognition by emergency medical dispatchers and paramedics–San Diego experience. Prehosp Emerg Care. 2008 Jul-Sep;12(3):307-13. Dejando de lado la aparente debilidad de su diseño, voy directamente a los resultados. Adivinad la sensibilidad de la CPSS que obtienen. ¡Un 44%! El resultado es tan malo, que significa que si la prueba sale normal, ¡tienes más probabilidades de tener un ACV!! Pero no sólo es eso: es que también calculan el Valor Predictivo Positivo (o sea, la probabilidad de tener un ACV cuando el resultado del test es positivo), y es del 40%. Es decir: de cada 10 personas que según el CPSS presentan un ACV, sólo cuatro lo tendrán realmente.

Terminando: ¿en qué se traduce todo este barullo de datos estadísticos? Pues en que, objetivamente, es una prueba absolutamente inútil para el despistaje extrahospitalario: tiene muchos falsos positivos (lo cual supone un problema relativo), y un gran porcentaje de falsos negativos (también conocidos como «ese error que no te puedes permitir»). Es una herramienta fútil, que puede crear una sensación de falsa confianza altamente contraproducente.

¿Conclusión? El email es un bulo con todas las letras.

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 24th, 2008 a las 2:36 pm

Cómo detectar un ictus (I)

6 comentarios

Me consta que algunos de los visitantes de este blog eran asiduos de Medtempus. Si es así, seguro que recordáis este post y el debate que me traje con Shora. Si no es así, seguid leyendo.

Escribo esta entrada a raíz de la idea que vi en MondoMedico de escribir para explicar y desmentir (o ratificar, si fuera el caso) muchos de los bulos médicos que circulan de email en email. A este respecto tengo que decir que, afortunadamente, me veo libre de muchos de esos correos basura; no obstante, recuerdo especialmente uno que recibí hace ya varios años, por el momento en que me llegó y por el debate que generó y al que me he referido antes. Dicho esto…

Explicación del bulo: errores.

Es muy posible que alguna vez hayáis recibido cierto mail-cadena que os explica cómo detectar un infarto cerebral. Como todos los bulos de este tipo, apela al sensacionalismo («Esto es muy importante y le puedes salvar la vida a una persona») y a argumentos de dudoso peso, traídos por los pelos. Entre ellos me hace especial gracia el de «Un cardiólogo dice que si reenvía este mail a 10 personas al menos una vida puede ser salvada.». ¿Un cardiólogo? ¿Qué coño sabe un cardiólogo sobre accidentes cerebrovasculares? Como no sea porque también se les llama «infartos cerebrales»…

Porque esa es otra. La persona que ha escrito esta presentación no tiene ni prostituta idea de que un infarto cerebral no es lo mismo que un ictus o accidente cerebrovascular (ACV). Un ictus o ACV es un problema de la irrigación del sistema nervioso central, distinguiéndose dos tipos absolutamente opuestos: isquémicos y hemorrágicos. Los isquémicos (el 70% de los casos) ocurren por falta de irrigación del tejido cerebral, la cual puede deberse a múltiples causas: desde una aterotrombosis (como en el infarto de miocardio) a un émbolo séptico en un paciente con endocarditis (es decir, un pequeño «bolito» desprendido de una masa de bacterias que crece agarrada a una válvula cardíaca). Por el contrario, los hemorrágicos (el 30% restante, y generalmente más graves) consisten en la salida de la sangre de los vasos sanguíneos, «empapando» la masa encefálica (hemorragia intraparenquimatosa) o quedándose recogida entre las meninges y comprimiendo el cerebro (hemorragia extraaxial). De los dos tipos de ACV mencionados, isquémicos y hemorrágicos, sólo los isquémicos admiten el nombre de «infarto», pues el infarto es la lesión tisular resultante de la isquemia.

Pues bien, el autor de la presentación dice que «Un neurólogo afirma que si le llaman dentro de las primeras tres horas, puede revertir los efectos de un infarto cerebral totalmente.». Esto es incierto: no es verdad que se puedan revertir totalmente los efectos de un infarto cerebral. Pero también tiene su parte de verdad: la trombolisis, uno de los tratamientos para el infarto, ha de ser aplicada dentro de las tres horas siguientes a la aparición del cuadro. De hecho, sucede lo mismo que en el infarto de miocardio, donde la fibrinolisis es eficaz si se hace en las primeras tres horas.

Pero aún hay más: aunque hubieran llevado corriendo a su amiga al neurólogo, ¿os parece que habría servido de algo? Repito la pregunta de otra forma: dijimos que las tres horas eran críticas en el tratamiento del infarto cerebral, pero ¿vosotros creéis que lo que tenía la paciente realmente era un ictus isquémico? Creo que no hace falta ser ningún águila para percatarse que, después de un traumatismo, el problema era una hemorragia cerebral, no una isquemia: sirva como ejemplo el caso del profesor Neira. Por lo tanto, la expresión de «infarto cerebral» que aparece a lo largo de todo el texto es incorrecta. Además de que el abordaje terapéutico es completamente distinto: así como la isquemia cerebral requiere una acción inmediata, «disolviendo» el trombo con fármacos, la hemorragia impone una actitud de «sit & wait», debiendo recurrir a la cirugía descompresiva sólo cuando el sangrado o sus efectos sean importantes.

Seguiremos mañana…

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 23rd, 2008 a las 12:10 pm

Una de cal y otra de arena

6 comentarios

Sé que es cruel. Igual por eso es tan gracioso.
Explosm.net

Y no es la única que tienen de tema médico…
Explosm.net

Explosm.net

Explosm.net(Pues esta no la pillo…)

Y mi favorita:
Explosm.net

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 21st, 2008 a las 9:04 pm

Categoría: Humor, Medicina

Etiquetado como

Aún es pronto

5 comentarios

Hoy he tenido un debate con un médico que cantaba las bondades de la sanidad privada, y lo rematadamente mal que funciona la pública; entiendo que la salud pública a menudo es un mamoneo, y que es un error eso de que el puesto de trabajo sea prácticamente vitalicio (sin un incentivo, yo tampoco la hincaría). Pero eso no ha de cegarnos y evitar que nos percatemos de que el fin de la empresa es ganar dinero. Punto. Ni sanidad, ni pollas. Di-ne-ro. Eso no es simplificar los argumentos: es no perderse con palabrería.

El problema es que, como digo, a veces la gente se confunde. Y luego pasa lo que pasa. Afortunadamente, aún hay tiempo. Aún.

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 18th, 2008 a las 4:34 pm

La carta

2 comentarios

Sé que una buena parte de los que leéis esto pasáis también por casa de Rinze. Pero, por si acaso no es así u hoy aún no lo habíais hecho, aprovecho para recomendaros que leáis el intercambio epistolar que mantiene con el Arzobispado de La Comunidad.

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 18th, 2008 a las 4:26 pm

Categoría: A

Etiquetado como

Pecadores

Un temerario

Sois todos unos pecadores. Y lo sabéis.

Y lo peor de todo es que este anuncio es el más grande de una de las estaciones principales de una capital europea (Pearse Station en Dublín, para los que la puedan conocer).

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 18th, 2008 a las 8:21 am

Categoría: A, Humor

Etiquetado como

Investigar

3 comentarios

Investigar es ver lo que todo el mundo ha visto, y pensar lo que nadie más ha pensado.

Albert Szent-Györgi.

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 17th, 2008 a las 7:53 pm

Categoría: Citas, Medicina

Etiquetado como ,

Novedades

16 comentarios

Una breve entrada para poneros un poco al día de los últimos cambios en el blog y los que se avecinan:

  • Cambio en el dominio
    De una vez por todas, este blog está donde tenía que estar: en perarduaadastra.eu. Y no se preocupen vuesas mercedes: por no sé qué milagro de la informática, los links apuntando a las entradas tipo perardua.es siguen funcionando.
  • Línea superior
    Para conmemorar lo anterior, y a falta de cambios más importantes en la plantilla, puse un poquito de color en el blog.
  • Barra derecha
    Cambié la antigua, en la que faltaban muchas cosas, y puse esta que, entre otras, incluye el recuento de entradas por categoría y mes (como estaba en Blogspot). Falta que le añada alguna pichorradilla pero, de momento, ahí va yendo.
  • Anchura plantilla
    Una bella dama me dijo que sería conveniente que las letras del blog no aparecieran pegadas a la izquierda de la pantalla. Supuse que eso sería consecuencia de haber calculado la anchura basándome en una pantalla de 1280 (la que usa la mayoría de los visitantes), así que ya está modificado, para que haya un poquito de aire a los lados.
  • Últimos comentarios
    Instalé el plugin «Get recent comments» por la simple razón de que su autor emplea la misma plantilla que yo. Y eso es buena señal. Diría que también lo elegí porque era compatible con Gravatar… pero el gorrino me ha salido mal capado.
  • Previsualización comentarios
    Instalé el plugin «Live comment preview» porque yo siempre había querido una utilidad para previsualizar los comentarios, y esta, que la vi en casa del Camarada, me pareció una muy buena opción.
  • Filtro antiHOYGAN
    Este todavía no está instalado, pero vendrá en breves días. ¿Fuente? La misma que el anterior.

Espero que os gusten estas modificaciones. Tanto para mentarme los muertos, si no es así, como para sugerir otras nuevas, podéis emplear los comentarios de esta entrada: sabéis que todas vuestras opiniones serán tenidas en cuenta (el cuándo es otra cosa…).

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 17th, 2008 a las 5:35 pm

Categoría: Autobombo

Factor humano (III): efecto Zeigarnik

7 comentarios

EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD: Este no es mi tema: sólo escribo sobre él porque leí un libro que me pareció interesante. Así que si detectáis cualquier error, os agradecería enormemente que lo dijerais y lo explicarais.

Lo reconozco, es deformación profesional, pero me encantan los epónimos. Así que, cuando leí lo del efecto Zeigarnik, no pude menos que dedicarle una entrada. Veamos: ¿a alguno os pasa que no podéis dejar las cosas a medias? ¿Que tenéis que terminar todo lo que empezáis, y si no lo hacéis os ponéis nerviosos? Si es así: ¡felicidades! ¡Sois gente constante, y no unos procrastinadores empedernidos como yo! Pero sabed que eso que os sucede ya fue descrito en los años 20 por la psicóloga rusa Bluma Zeigarnik.

Ella observó que un camarero recordaba mejor los pedidos que aún no había servido que aquellos que ya estaban en las mesas; así pues, parece ser que las labores inacabadas se recuerdan mucho mejor que las ya terminadas. Por otra parte, las tareas inconclusas provocan tensión en el individuo, y una fuerte pulsión por terminarlas: vamos, parecido al dolor de huevos, pero más fisno.

¿Qué implicaciones tienen estos dos hechos? Según el primero, se mantiene que un estudiante recuerda mejor los contenidos aprendidos cuando las clases o sesiones de estudio han tenido alguna pausa intermedia (mira, y yo que pensaba que lo hacer descansitos cada hora era un defecto…). Así mismo, buscando algo de información sobre el tema, he visto otra explicación curiosa en «El psicoanalista lector»: «Para superar los traumas necesitamos tener conciencia de haber alcanzado una meta, concluido una etapa, superado una fase. Muchas veces esa necesidad se concreta en la búsqueda de un por qué, de una razón que explique los acontecimientos del pasado. Cuando no logramos dar con esa razón, el efecto Zeigarnik hace que los recuerdos sigan atormentándonos hurgando en la herida no cicatrizada.»

Y el segundo, el de la tensión, es el que más juego da en el tema de la toma de decisiones: muchas veces es más conveniente pararse y dejar algo sin terminar, que empecinarse en acabarlo. El efecto Zeigarnik lleva a un piloto a intentar ejecutar la aproximación y aterrizar a pesar de que no consigue ver el campo, está lloviendo y hace viento: no puede dejar la tarea a medias (otro día hablaremos sobre el set, la focalización en un único objetivo). Esto además va unido al hecho de que, en situaciones de estrés, todos tendemos a «hacer algo», aunque a menudo esto sea contraproducente. De hecho, recuerdo que en una de las ediciones de «El Factor Humano» en Radio5 explicaban que se había demostrado que los porteros paraban más penaltis cuando no se lanzaban a ningún lado, quedándose en el centro: sin embargo, la presión les inducía pensar que era más efectivo saltar para intentar coger el balón.

Si unimos dos factores del párrafo anterior podemos encontrarnos con que, cuando nos damos cuenta de que llevamos quince minutos caminando por el monte sin pista alguna, optamos por seguir andando para llegar al albergue, en vez de retornar sobre nuestros pasos. O que un médico intenta poner una vía central y, cuando ve que no refluye, en vez de mandar hacer una radiografía de urgencia*, saca el catéter e intenta poner otro.

En resumen: el dejar las cosas a medias, no siempre es malo. El empezar a dar golpes de ciego, sí.

* Si por una vía no refluye sangre, es porque no está en un vaso. Y si estoy intentando poner esa vía en la cavidad torácica (vía central), «igual» he perforado el pulmón y he provocado un neumotórax. Y eso puede llegar a matar al paciente, así que tengo que hacer una placa de tórax cuanto antes para asegurarme de que todo está en orden.

Hablan de esto:
Taringa
TheXcorner
Mal día para dejar de fumar

Perpetrado por EC-JPR

septiembre 16th, 2008 a las 11:39 pm