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Partos y ciclos lunares
Seguro que muchos de vosotros sabréis eso de que las fases lunares influyen en los partos, que con Luna llena todas las embarazadas se ponen de acuerdo para parir, etcétera. Yo lo volví a oír el otro día, de manos de un amigo, que lo ampliaba con una explicación del tipo: «La gravedad de la Luna causa las mareas, ¿no? Entonces, ¿por qué no van a tener influencia la gravedad y el campo magnético lunar en las embarazadas? De hecho, yo he oído a varias matronas decir que, en determinadas fases lunares, sus guardias son de lo más moviditas…».
Como lo defendió con tanta seguridad, no me atreví a replicarle a pesar de que sabía que se trataba de un bulo. Coño, igual era yo el que estaba confundido… Así que hice dos cosas: examinar sus argumentos y buscar pruebas. Vayamos con sus razones:
- La gravedad de la Luna causa las mareas.
Cierto en un 66%. Basta un vistazo a la Wikipedia para comprobar que, grosso modo, la atracción gravitacional de la Luna es responsable sólo de dos terceras partes de la oscilación mareal. El otro tercio se debe al Sol, pero nadie lo menciona al hablar de los partos: qué raro, ¿no? - El campo magnético lunar.
Recuerdo la Física que di en Bachillerato, que decía que el campo magnético terrestre se debe a las corrientes de metales fundidos en el interior, y no me suena que la Luna tenga volcanes… La Wikipedia vuelve a confirmar mis sospechas: la Luna no tiene campo magnético. Dos de dos. - El error de relacionar mareas con partos: ¿dónde están la coherencia y plausiblidad biológica? ¿Acaso conocemos un mecanismo que pueda explicar la posible vinculación entre la gravedad, los partos y las mareas?
- Matronas (o ginecólogos, o…) lo dicen.
La clásica falacia del argumento de autoridad: magister dixit, lo dijo Blas, punto redondo. El que algunos médicos recomienden vitamina C para el catarro, no significa que sirva para algo…
De modo que este amigo mío habló pero no dijo nada: cada uno de sus argumentos se desmonta en dos líneas. Pero, ¿y si, no obstante, él estuviese en lo cierto? Si un estudiante no sabe explicar el funcionamiento de una dinamo no significa que no funcione: que no conozcamos el mecanismo por el que algo ocurre tampoco implica que no suceda. Y que los cumpleaños de la gente no se concentren en dos días al mes no significa que… bueno, a lo que iba: examinemos las pruebas.
Seguro que hay más gente que ha oído esto de la Luna y los embarazos, ha cogido el registro de partos del hospital y ha hecho unas estadísticas. Así que fui a PubMed y busqué lo primero que se me ocurrió, la secuencia pregnancy delivery rate moon, con quince resultados (que reducimos a cinco, si quitamos los artículos de gente apellidada Moon). Y los resultados son unánimes:
Six thousand seven hundred and twenty five deliveries were retrospectively analyzed from 01 January 2000 to 31 December 2006 (…) The analysis revealed no significant correlation of birth rate to lunar phases. There were also no significant differences regarding birth complications, neonatal outcome and gender to the lunar cycle at the time of conception.
Birth records (…) between 1995 and 2000 (n = 167,956). Daily birth counts were merged with daily surface weather statistics from the National Weather Service for Sky Harbor Airport, and records of lunar phase for the same period. The analyses revealed no significant correlates of birth rate.
This was a retrospective cohort, secondary analysis of 564,039 births (…) from 1997 to 2001. (…) we found no significant differences in the frequency of births, route of delivery, births to multigravid women, or birth complications across the 8 phases of the moon or between documented high- and low-volume intervals of the lunar cycle.
7842 spontaneous deliveries (…) between January 1988 and November 1992, covering 58 synodic lunar months. (…) Non significant differences were found in the incidence of spontaneous birth throughout the lunar cycle.
The distribution of all births during 51 lunar cycles, from March 17, 1974, to April 30, 1978, was analyzed (…) There were 11.691 live births, (…) In none of the 4 samples was the mean number of births occurring on the date of the full moon above average, showing that the birthrate during the period surveyed did not in any way correlate with the cycle of lunar phases.
Se puede decir más alto, pero no más claro: la Luna no tiene nada que ver con los partos. Lo gracioso es que esto está demostrado desde hace treinta años, fecha del último estudio, y aún hay gente que lo cree así…
¿Sabías por qué… los abuelitos se curvan hacia delante?
La verdad es que siempre me había llamado la atención que algunos ancianos, según iban ganando años, se iban agachando hacia delante. Y no me refiero a que les saliese «chepa»: la joroba (también conocida como hipercifosis) se distingue claramente, se puede seguir la línea de la columna para ver cómo se incurva, y la cabeza adopta una posición adelantada respecto al eje del cuerpo.
Sin embargo, lo que les suele pasar a los ancianos es que se «caen» hacia delante, como si fuesen la torre de Pisa. De hecho, si los puedes ver desnudos, observarás que las costillas están más bajas, en algunos casos llegando a tocar las palas ilíacas. ¿Qué demonios pasa aquí?

Perdonad la flecha, pero no podía escanear la placa de un paciente,
y tuve que cogerla de un anuncio…
Pues que con los años, las cosas se gastan, la osteoporosis hace de las suyas, y aparecen las fracturas vertebrales: lo que era un bloque de hueso duro como hormigón se ha vuelto enclenque y se aplasta, adoptando la forma de una cuña, inclinando hacia adelante el eje de la columna y disminuyendo la altura. Y doliendo. Pero para esto último estoy preparando una entrada sobre analgésicos y antiinflamatorios…
Amnesia
Somos nuestra memoria, pues el presente ya ha pasado y el futuro no existe. Imagínate entonces qué supone tener un síndrome de Korsakoff en el que, como Leonard, el protagonista de Memento, eres incapaz de fijar nuevos recuerdos. Una enfermedad en la que no existiese mañana ni ayer, en la que cada día fuese nuevo pero distinto a ninguno.
[El paciente] se daba cuenta y no se la daba a la vez de esta pérdida interior trágica y profunda, pérdida de sí mismo. Si un hombre ha perdido una pierna o un ojo, sabe que ha perdido una pierna o un ojo; pero si ha perdido el yo, si se ha perdido a sí mismo, no puede saberlo, porque no está allí ya para saberlo.
Oliver Sacks, en «El hombre que confundió a su mujer con un sombrero».
Uso compasivo y uso no autorizado de medicamentos
En España sólo se puede prescribir un medicamento para aquellos usos recogidos en su ficha técnica, siendo ilegal cualquier otro empleo. Por ejemplo, a los infartados se les da ácido acetilsalicílico para evitar un reinfarto, pero no se les puede recetar Aspirina®: aunque tenga ese principio activo, tal uso no aparece en su ficha técnica. Debemos recetar Adiro®, que es el mismo perro con distinto collar.
Pero este ejemplo es un poco tonto, ya que existen medicamentos para ambas indicaciones. Sin embargo, hay casos con más enjundia, como el Avastin® (bevacizumab). El bevacizumab es un anti-VEGF o, en castellano, un anticuerpo que evita el crecimiento de vasos sanguíneos. Es eficaz en el tratamiento de cáncer de colon, y así se declara en su ficha técnica. Asimismo, los oftalmólogos saben muy bien que el Avastin® es tela de útil para algunas enfermedades (como la retinopatía diabética o la DMAE) pero, de acuerdo a la ficha técnica, no lo pueden usar para eso. ¿Qué solución queda? Hasta hace unos meses tenían que pedir el «uso compasivo»: solicitar una autorización excepcional al Ministerio de Sanidad para administrar a un paciente un fármaco concreto con una indicación que no aparece en su ficha. Esta práctica estaba regulada en el Real Decreto 561/1993 (artº 23, punto 1), que decía:
Se entiende como uso compasivo la utilización, en pacientes aislados y al margen de un ensayo clínico, de productos en fase de investigación clínica, o también la utilización de especialidades farmacéuticas para indicaciones o condiciones de uso distintas de las autorizadas, cuando el médico, bajo su exclusiva responsabilidad, considera indispensable su utilización.
Empero, la aplicación de esta ley suponía un obstáculo burocrático y una cantidad ingente de papeleo: cada uso en cada paciente requería el visto bueno de la Dirección Médica del hospital, que se adjuntaba a un informe con la historia del paciente, y se transmitía al Ministerio de Sanidad (en concreto, a la DGFPS) para que éste diese la autorización. Todo un despliegue que había que repetir varias veces al día.
Para solucionar este problema se promulgó en junio el Real Decreto 1015/2009. Como explica en su preámbulo, estos «usos excepcionales de medicamentos en condiciones diferentes de las autorizadas caen dentro de la esfera de la práctica clínica, y por tanto, en el ámbito de responsabilidad del médico prescriptor, no requiriéndose una autorización caso por caso». ¡Aleluya!
Así, en este Real Decreto se separaron claramente las dos «acepciones» del uso compasivo:
Artículo 1. Objeto y ámbito de aplicación.
1. (…) mediante este real decreto se establecen:
a) Los requisitos para el uso compasivo, en condiciones excepcionales, de medicamentos en fase de investigación clínica en pacientes que no formen parte de un ensayo clínico.
b) Las condiciones para la prescripción de medicamentos autorizados cuando se utilicen en condiciones distintas a las autorizadas, que en todo caso tendrá carácter excepcional.
c) El acceso de medicamentos no autorizados en España siempre que estén legalmente comercializados en otros Estados.
De modo que el uso compasivo como tal queda relegado a tratamientos de investigación, no aprobados, para pacientes sin otra alternativa terapéutica. O sea: o me muero del cáncer que tengo, o me dan ese tratamiento que están ensayando en el edificio de enfrente y que podría serme útil. «Uso compasivo» igual a «De perdidos al río». Obviamente, todo sujeto a la ley 41/2002 de autonomía del paciente: al enfermo hay que informarle y tiene que otorgar su consentimiento por escrito.
Pero este Real Decreto también legisla acerca de los medicamentos extranjeros, otro grupo que requiere autorización oficial individualizada. En contra de lo que puede parecer, y como comprobé en la farmacia de mi hospital de referencia, los medicamentos extranjeros son más comunes de lo que uno piensa. Por ejemplo, pongamos que te opera uno de nuestros grandes anestesistas y haces un síndrome de hipertermia maligna: estarías bien jodido si no fuese por su conocimiento… y por el dantroleno. Este fármaco es el único tratamiento para esa enfermedad y, oh horror, ¡no existe en España! ¿Qué hacemos entonces, dejamos morir a esos pacientes? No, hombre: autorizamos su importación desde Reino Unido, y ya está. De hecho, en este caso concreto, es obligatorio que los hospitales grandes tengan un stock de 36 viales de dantroleno. Lo mismo sucede con los tratamientos para intoxicaciones por digoxina o algunos metales pesados: anticuerpos antidigoxina, dimercaprol (BAL) y EDTA, todos ellos necesitan autorización ministerial.
El protocolo de solicitud de estos medicamentos extranjeros, que han de estar aprobados en su país de origen, está igualmente regulado en ese Real Decreto 1015/2009. Como en el uso compasivo, cada solicitud se revisará y autorizará individualmente, excepto en el caso de fármacos de uso en emergencias (los ejemplos que puse antes), en los que se admite el almacenamiento de un stock por parte del hospital.
En fin, perdonad la chapa (hacía mucho que no me extendía tanto), y espero que os haya gustado esta aproximación a los intríngulis legales de la prescripción médica, ¿o acaso pensábais que bastaba con hacer un garabato en la receta? Lo que yo sigo sin entender es qué nexo con la gripe A ven algunos en todo esto…
Gripe A: ¿qué es el Tamiflu?
Con eso de la gripe A el Tamiflu está en boca de todos cual Ziritione: todos lo conocen, pero pocos saben de qué se trata. Además, dado que desde hoy se puede comprar (con receta) en las farmacias, creo que sería conveniente hablar de él y explicar qué es.
Vayamos por partes: Tamiflu™ es la marca comercial de un medicamento producido por los laboratorios Roche y que contiene el fármaco oseltamivir. El oseltamivir es un inhibidor de la neuraminidasa o, en cristiano, un fármaco que bloquea una proteína de la superficie del virus de la gripe (la «N» de H1N1) impidiendo que pueda salir de la célula infectada para extenderse1 dejando, por lo tanto, la infección confinada al tracto respiratorio superior.
En contra de lo que mucha gente tiene entendido, el oseltamivir no apareció con ocasión de la gripe aviar de 2005: la comercialización de Tamiflu fue aprobada por la FDA en diciembre de 1999, y se vende en España desde 2002.
Lo interesante del Tamiflu™ es que, junto con el Relenza™ (zanamivir, otro inhibidor de la neuraminidasa), son los dos únicos fármacos útiles para el tratamiento de esta cepa de gripe A pues, en la recombinación que dio lugar a la cepa actual, el virus adquirió resistencia contra los adamantanos2, que es el otro grupo de fármacos antivirales para la gripe.
Si os pica la curiosidad (conociéndoos, seguro que ya tenéis la pregunta), por lo que yo sé hay tres hechos que han motivado que el Tamiflu-oseltamivir se venda más y mejor que el Relenza-zanamivir: el primero (y principal, creo yo) es que Tamiflu se puede administrar en cápsulas o disuelto y Relenza es inhalado, por lo que resulta mucho más incómodo. El segundo es que Tamiflu es marginalmente más eficaz que Relenza. Y el tercero es que, simplemente, Relenza ha tenido problemas de suministro.
¿Y qué utilidad tiene el Tamiflu? Como tratamiento3, se ha visto en estudios que acorta los síntomas en uno o dos días4 (sobre una mediana de seis días), siendo tanto más eficaz cuanto antes se empiece a tomar: siempre antes de 48 horas desde los primeros síntomas, y mejor si es durante las 12 primeras horas. Asimismo, como profiláctico3, reduce la tasa de contagios a un 20%, siendo más eficaz si se emplea selectivamente sobre contactos de casos conocidos (a nivel poblacional, indiscriminadamente, su eficacia era mucho menor5).
Sin embargo, lo que mata de la gripe no es la moquita ni los dolores musculares: es la neumonía. Dijimos que Tamiflu confinaba la infección a las vías aéreas superiores, así que en principio debería de evitar que la infección se extendiese a los pulmones, produciendo daño epitelial y facilitando la sobreinfección bacteriana. Ahora bien, los pocos datos publicados y su escaso tamaño muestral4,5,6,7 no demuestran que el Tamiflu reduzca la incidencia de neumonía o mortalidad por gripe.
¿Mi conclusión personal? Que el Tamiflu es el menos malo de los tratamientos de que disponemos y que, aunque alivie los síntomas, eso también lo hace el paracetamol por menos dinero. En cuanto a las complicaciones, que es lo que nos interesa realmente, de momento no está claro que sirva para algo. Y respecto a su uso como profiláctico, hombre: la vacuna es más cómoda y eficaz, pero si no quedan más narices, el Tamiflu parece una buena opción.
Bibliografía:
1: Ortomixovirus. En: Murray PR, Rosenthal KS, Pfaller MA. Microbiología médica. 5ª ed. Madrid: Elservier; 2006. p.609-17.
2: Emergence of a novel swine-origin influenza A (H1N1) virus in humans. N Engl J Med. 2009 Jun 18;360(25):2605-15. Epub 2009 May 7.
3: Neuraminidase inhibitors for influenza. N Engl J Med. 2005 Sep 29;353(13):1363-73.
4: Effectiveness of neuraminidase inhibitors in treatment and prevention of influenza A and B: systematic review and meta-analyses of randomised controlled trials. BMJ. 2003 Jun 7;326(7401):1235.
5: Label information for TAMIFLU, NDA no. 021087, approved on 09/25/2008. FDA. [Accedido el 01/11/2009] http://www.accessdata.fda.gov/drugsatfda_docs/label/2008/021087s047,%20021246s033lbl.pdf (Es probable que esta hoja de la EMEA contenga la misma información, pero está en español.)
6: Les antiviraux dans la grippe. Un complément à la vaccination, dans certains cas. Prescrire. 2005 Oct;265:678-91.
7: Influenza pneumonia: a descriptive study. Chest. 2001 Jun;119(6):1717-23.
Síndrome de Reye (o por qué no deberías dar Aspirina a tu hijo)
Una lectora del blog pregunta por qué su profesora les aconseja que no tomen Aspirina para la gripe, y yo le respondo que es debido al raro pero cabrón síndrome de Reye. Así que, empezando por lo primero: ¿qué es el síndrome de Reye? Poniéndome friki, el síndrome de Reye es una encefalopatía aguda causada por un fallo hepático con infiltración grasa microvesicular, debida a una disfunción mitocondrial en el metabolismo de los lípidos. O en cristiano: que el hígado desbarra, no hace su trabajo con las grasas, y se carga al cerebro. No se ha podido averiguar a ciencia cierta su causa, pero sí que se ha visto que requiere una infección vírica previa (generalmente infección del tracto respiratorio superior: gripe o varicela), y se ha comprobado su asociación con la toma de Aspirina y otros salicilatos.
El resultado es que tu niño tenía un catarrillo y, para que se encontrase mejor, le diste aspirina. Sin embargo, al cabo de unas horas empieza a vomitar y se muestra más adormilado y, para cuando decides llevarlo a Urgencias, tiene una crisis convulsiva y queda en coma. Uno de cada dos niños no volverán a casa, y el que se salve lo hará con un cierto deterioro neurológico o del desarrollo. Por esa razón, y dado que el Reye aparece en menores de 15 años, se contraindicó su uso en niños. De hecho, esta fue la razón por la que en 2003 se hizo necesaria la receta médica para su compra y lo que llevó finalmente a la retirada de la Aspirina Infantil del mercado, más de treinta años después de la descripción de los primeros casos. Una pena: ¡con lo rica que sabía cuando me la daban! Pero bueno, ahora tomo paracetamol, que baja la fiebre igual, y no hace daño al estómago.
Lectura complementaria:
Reye syndrome–insights on causation and prognosis. Arch Dis Child. 2001 Nov;85(5):351-3.
The disappearance of Reye’s syndrome–a public health triumph. N Engl J Med. 1999 May 6;340(18):1423-4.
Reye’s syndrome in the United States from 1981 through 1997. N Engl J Med. 1999 May 6;340(18):1377-82.
¿Sabías por qué… un golpe en la sien puede matar?
No sé, igual esto sólo me lo decían a mí y vosotros no sabéis de qué estoy hablando. Pero recuerdo haber oído de pequeño que los golpes en la sien eran muy peligrosos, porque te podías quedar «seco». Y, hombre, aunque duele si aprietas ahí, nunca entendí la relación que podía haber…
Hasta que aprendí qué era la arteria meníngea media. Esta arteria surge en la base del cráneo y se bifurca en dos ramas: una de ellas, la de más adelante, discurre pegada a la cara interna del cráneo a la altura de la sien o, para ser más exactos, el pterión. Este detalle anatómico no tendría mayor relevancia si no fuese porque esa región ósea, donde se juntan el temporal y el parietal, es especialmente frágil. E imaginad el bonito desgarro que puede hacerle un hueso fracturado y afilado a una arteria que pasa a su lado. En este caso, el resultado es una hemorragia dentro del cráneo y por fuera de las meninges, dando un hematoma epidural. El interfecto se encontraría relativamente bien después del coscorrón, hasta que unas horas después tuviese un tremendo dolor de cabeza y empezase a vomitar. Y, si alguien no lo lleva corriendo a un servicio de urgencias, acabaría muriendo antes del próximo telediario.
Para ilustrar un poco mejor eso del hematoma epidural, aquí tenéis el escáner de un chaval cuya sien sirvió de abrebotellas. El corte de la izquierda y el del centro son dos vistas en distintos ejes: atención al tamaño del sangrado, que ya ha colapsado el ventrículo cerebral izquierdo. El corte de la derecha señala con dos flechas las fracturas que causaron el destrozo.
La monjita conspiranoica de la gripe
Perdonadme: sabéis que no suelo doblepostear en un mismo día, pero Almudena me ha enviado un correo sobre el tema, y mientras le escribía una respuesta exprés, me ha parecido que también os podía interesar a vosotros. De todas formas, advierto que no es una entrada habitual.
Seguro que a estas alturas todos ya conocéis a Teresa Forcades, la monja conspiranoica. Esta benedictina ha escrito en su blog un alegato en contra de la excesiva repercusión mediática que se ha dado a la llamada «gripe A» (crítica que sabéis que comparto por lo que he dicho en otras entradas), y aprovecha para atacar la vacuna de la nueva gripe. Como es probable que ese texto os empiece a llegar a base de reenvíos, el Equipo de Respuesta Rápida Per Ardua ad Astra™ ha hecho una serie de comentarios preliminares.
1. DATOS CIENTÍFICOS
– Los dos primeros casos conocidos de la nueva gripe (virus A/H1N1 cepa S-OIV) se diagnosticaron en California (EEUU) el día 17 de abril de 2009 (1).
Cierto. Sólo por tocar las narices, lo correcto no es exactamente «cepa S-OIV» (Swine Origin Influenza Virus), sino A/California/04/2009 (H1N1).
– La nueva gripe no es nueva porque sea del tipo A, ni tampoco porque sea del subtipo H1N1: la epidemia de gripe de 1918 fue del tipo A/H1N1 y desde 1977 los virus A/H1N1 forman parte de la temporada de gripe de cada año (2); lo único que es nuevo es la cepa S-OIV (3) (4).
– Un 33% de las personas mayores de 60 años parecen tener inmunidad para el virus de la nueva gripe (5).
Y esto, también.
– Desde su inicio hasta el 15 de septiembre del 2009, han muerto de esta gripe 137 personas en Europa y 3.559 en todo el mundo (6); hay que tener en cuenta que cada año mueren en Europa entre 40.000 y 220.000 personas a causa de la gripe (7).
No he comprobado los datos, pero es muy posible. Además, la gente tiene una memoria muy selectiva…
– Tal y como han manifestado públicamente reconocidos profesionales de la salud – entre ellos el Dr. Bernard Debré (miembro del comité nacional de ética de Francia) y el Dr. Juan José Rodríguez Sendín (presidente de la asociación de colegios de médicos del Estado Español) – , los datos obtenidos de la temporada de gripe que ya han pasado los países del hemisferio sur, demuestran que la tasa de mortalidad y de complicaciones de la nueva gripe es inferior a la de la gripe de cada año (8)
Nada que objetar.
2. IRREGULARIDADES QUE HAY QUE EXPLICAR
– A finales de enero del 2009, la filial austríaca de la farmacéutica norteamericana Baxter distribuyó a 16 laboratorios de Austria, Alemania, la República Checa y Eslovenia, 72 Kg. de material para preparar miles de vacunas contra el virus de la gripe estacional; las vacunas tenían que ser administradas a la población de estos países durante los meses de febrero-marzo; […] se investigó entonces en qué consistía exactamente el material enviado por la casa Baxter y se descubrió que contenía virus vivos de la gripe aviar (virus A/H5N1) combinados con virus vivos de la gripe de cada año (virus A/H3N2); si esta contaminación no se hubiese descubierto a tiempo, la pandemia que sin base real están anunciando las autoridades sanitarias globales (OMS) y nacionales, ahora seria una espantosa realidad; esta combinación de virus vivos puede ser especialmente letal porque combina un virus que tiene un 60% de mortalidad pero es poco contagioso (el virus de la gripe aviar) con otro que tiene una mortalidad muy baja pero con una gran capacidad de contagio (un virus de los de la gripe de cada año) (9).
La cita proporcionada por la autora, no habla de vacuna: sólo que Baxter proporcionó muestras incorrectas de los virus a un laboratorio austríaco (nada de Alemania, Eslovenia…). A falta de informaciones que respalden sus afirmaciones, este gazapo invalida buena parte del texto.
– El 29 de abril del 2009, […] el nivel de alerta por peligro de pandemia se encontraba en fase 5 […]; un mes más tarde, el 11 de junio del 2009, la Dra. Chan declaró que en el mundo ya teníamos una pandemia (fase 6) causada por el virus A/H1N1 S-OIV (10) ; ¿cómo pudo declarar algo así cuando, de acuerdo con los datos científicos expuestos más arriba, la nueva gripe es en realidad más benigna que la gripe de cada año y, además, no es un virus nuevo y ya existe parte de la población que tiene inmunidad?;
Muy sencillo: «Por convención, el término “pandemia” de gripe ha sido reservado para epidemias globales de gripe causadas por virus con nuevos subtipos H; no se ha aplicado consistentemente a epidemias ampliamente extendidas o globales resultantes de otros cambios genéticos víricos.» Por eso también se habla de pandemia al referirse a las de 1957 y 1968.
lo pudo declarar porque en el mes de mayo la OMS había cambiado la definición de pandemia; antes de mayo del 2009 para poder declarar una pandemia era necesario que muriese a causa de un agente infeccioso una proporción significativa de la población; este requerimiento – que es el único que da sentido a la noción clínica de pandemia y a las medidas políticas que se le asocian – fue eliminado de la definición el mes de mayo del 2009 (11).[…]
EDIT 18h16, a raíz de un comentario en menéame: Respecto a este cambio semántico de la palabra «pandemia», aparte de ser algo secundario como explicaré después, el concepto de la definición actual ya estaba así en 2005, cuando se publicó mi libro de Medicina Interna («When the absence of antibody is worldwide, epidemic disease may spread around the globe, resulting in a pandemic»), o en 2006 con el de Microbiología, e incluso concuerda con la que da el DRAE, hablando de extensión de una enfermedad.
En cualquier caso, ¿qué más me da cambiar la palabra que lo designa, si lo que cuenta son los hechos? ¿Qué más da llamarlo «pandemia» o «gran evento sanitario-festivo», si ello sólo se refiere a su extensión geográfica? De hecho, la propia OMS pone las cosas en contexto al hablar de la gravedad de la pandemia: «La mayoría de los afectados se recuperan de la infección sin necesidad de hospitalización ni de atención médica. En general, la gravedad de la enfermedad por A (H1N1) en los distintos países parece similar a la observada en los periodos de gripe estacional local.».
3. CONSECUENCIAS POLÍTICAS DE LA DECLARACIÓN DE “PANDEMIA’
– En el contexto de una pandemia es posible declarar la vacuna obligatoria para determinados grupos de personas o incluso para el conjunto de los ciudadanos (13) […]
En España la ley 41/2002 de autonomía del paciente no lo permite.
– Es necesario que se sepa que hay tres novedades que hacen que la vacuna de la nueva gripe sea diferente a la de cada año: la primera novedad es que la mayoría de los laboratorios están diseñando la vacuna de manera que con una sola inyección no sea suficiente y sean necesarias dos;
Los informes publicados dicen lo contrario: se producen anticuerpos neutralizantes suficientes con una única dosis de la vacuna.
la OMS recomienda también que no se deje de administrar la vacuna de la gripe estacional; quién siga estas recomendaciones de la OMS se expone a ser inyectado tres veces; esto es una novedad que teóricamente multiplica por tres los posibles efectos secundarios,[…]
Esto es una falacia como una casa: si te pincho un mismo producto tres veces, la probabilidad de efectos secundarios es la misma, pues es intrínseca al producto inyectado, ¡no al número de veces! Si no soy alérgico al melocotón, ¡tampoco lo seré por comerme tres kilos!
La segunda novedad es que algunos de los laboratorios responsables han decidido añadir a la vacuna coadyuvantes más potentes que los utilizados hasta ahora en la vacuna anual; […] la vacuna de la nueva gripe que está fabricando el laboratorio Glaxo-Smith-Kline, por ejemplo, contiene un coadyuvante llamado AS03 (una combinación de escualeno y polisorbato que multiplica por diez la respuesta inmunitaria; el problema con esto es que nadie puede asegurar que este estímulo artificial del sistema inmunitario no provoque enfermedades auto inmunitarias graves al cabo de un tiempo (como la parálisis ascendente de Guillain-Barré) (15)
Nadie puede asegurar que algo no vaya a ocurrir: se llama probatio diabolica. Por no hablar de que esa cita no refiere a un artículo de inmunología, que sería lo esperable, sino a otro titulado «Vacunación H1N1: desconfianza de las enfermeras».
y la tercera novedad, que distingue la vacuna de la nueva gripe de la vacuna de cada año, es que las compañías farmacéuticas que la fabrican están exigiendo a los estados que firmen acuerdos que les proporcionen impunidad en caso de que las vacunas tengan más efectos secundarios de los previstos (ej: está previsto que la parálisis de Guillain-Barré afecte a unas 10 personas de cada millón que se vacunen);
No opino acerca de esos supuestos acuerdos. En cuanto al Guillain-Barré, esa incidencia es la de Fort Dix (1976), el único caso claramente probado en el que la vacuna de la gripe ha sido la causa de una mayor incidencia del síndrome (no obstante, otros estudios dicen que la vacuna de la gripe puede multiplicar por 1,45 la incidencia basal).
UNA REFLEXIÓN
Si el envío de material contaminado que fabricó la casa Baxter en enero no hubiese sido casualmente descubierto, se habría producido efectivamente la gravísima pandemia con el potencial de causar la muerte de millones de personas que algunos están anunciando. […]
Me remito a lo de antes: en base a las citas proporcionadas por la autora, da por cierto algo que no ha demostrado.
Mientras no se aclaren estos hechos, el riesgo de que puedan distribuirse vacunas contaminadas este invierno
Lo repito: no se distribuyeron vacunas contaminadas. Y, aunque eso realmente hubiese ocurrido, no significa que volviese a pasar; de lo contrario, no deberíamos comer vaca (vacas locas) ni mariscos (marea roja) ni pollo (dioxinas), ni…
En caso de que la gripe siga tan benigna como hasta ahora, no tiene ningún sentido exponerse al riesgo de recibir una vacuna contaminada o de sufrir una parálisis de Guillain-Barré.
A mí no me merece la pena ni siquiera el pinchazo. A un abuelito al que un catarro común puede meter en la UCI, probablemente sí.
Homeopatía, congresistas y desaciertos
¿Qué cara pondríais si os dijera que, a partir de ahora, hará falta receta médica para peregrinar a Lourdes? Pues una parecida se me ha quedado cuando he leído este titular:
El Congreso acuerda que la homeopatía sea realizada solo por licenciados en Medicina y Cirugía
Acojonante (y no me refiero a la falta de ortografía): o sea que, de ahora en adelante, habrá que ser licenciado en chorradas para recetar agua azucarada. Ya me parece una gran temeridad dar credibilidad a algo en ausencia de pruebas, sea la homeopatía, los unicornios rosas o los milagros de Fátima, pero encomendar mi salud a un tratamiento sin fundamento no es temerario sino, directamente, estúpido.
Destripemos la noticia por partes: primero, una cita literal que me ha dado especial penita y dolor: «[se emplean medicamentos homeopáticos] no sólo para tratar a enfermos leves, sino patologías muy graves». Respondo con un toque de humor:
OK, so you kill the odd patient with cancer or heart disease, or bronchitis, flu, chicken pox or measles, but when someone comes in with a vague sense of unease, or a touch of the nerves, or even just more money than sense, you’ll be there for them with a bottle of basically just water in one hand and a huge invoice in the other.
Aparte del hecho de los beneficios económicos, que ya se discutió en esta casa, siempre me ha hecho gracia que la homeopatía se emplee en ámbitos extremadamente subjetivos, donde es difícil comprobar su efecto: dolor, ansiedad, cansancio… Que yo sepa, todavía no hay ningún producto homeopático que diga poder curar una infección o corregir una alteración analítica: ¿será porque esos son datos objetivos y mensurables, y la homeopatía quedaría en pelotas? ¿O será simplemente porque, a fecha de hoy, la homeopatía simplemente no ha demostrado su efectividad? Por favor, ¡si hasta la OMS advierte que, cuando se trata de cosas serias, no sirve ni para tomar por saco!
Pero es más, la noticia sigue con esta parrafada que me ha soltado la risa floja:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la homeopatía una medicina tradicional desde 2003. La OMS apoya el uso de las medicinas tradicionales si demuestran su utilidad para el paciente y representan un riesgo mínimo. En países como Alemania, Reino Unido y Francia la homeopatía se ejerce incluso dentro del sistema sanitario público.
Bien: el periodista es capaz de articular tres oraciones coherentes y, no obstante, carentes de relación entre sí y que no significan que la homeopatía funcione. Leemos qué opina la OMS sobre las medicinas tradicionales, y vemos que se centran en los remedios herbarios, sobre los cuales persiguen «asegurar el uso de productos y prácticas seguros, efectivos y de calidad, basados en las pruebas disponibles». En este otro documento son más explícitos y acotan:
With respect to multigenerational use of homeopathic medicines, it is recognised that homeopathic medicine represents a special case where the manufacturing process of serial dilution is a major component of the tradition of use of the therapy. […] claims may be assessed on an “evidence of traditional use” basis. Evidence of traditional use includes independent written histories of use in traditional or contemporary homeopathic literature, multigenerational use, homeopathic proving, records of clinical use and records of the set of symptoms provoked by a “crude” substance.
Negro sobre blanco: el único argumento que reconoce la OMS a favor de la homeopatía es que «antes ya se usaba». Bueno, sin salir de España te pueden recomendar que te frotes el rabo de un gato para curar un orzuelo pero, una vez más, eso no significa que vaya a funcionar.
Permitidme aquí un pequeño paréntesis. El problema de base de la homeopatía es que su planteamiento de diluciones seriadas no cumple uno de los criterios básicos de causalidad, que es el de plausibilidad biológica: con los conocimientos de química y física actuales, la homeopatía no puede funcionar (¡si se pasa por el forro el número de Avogadro!). Pero, por si acaso estuviésemos confundidos, tenemos una red de seguridad: los ensayos comparativos con placebo. Igual hemos pasado algo por alto y realmente sí que funciona: comparémosla con cápsulas de lactosa, y veamos qué hace. ¿Lo adivináis? ¡Nada!
Respecto al hecho de que la homeopatía se ejerza en el sistema sanitario público, lamentablemente no conozco cómo está el tema en los tres países citados. Sí sé, por el contrario, que en Suiza la KVG la financiaba hasta que un estudio de la Universidad de Berna evidenció que no había pruebas que la respaldasen.
Y es que ese es el talón de Aquiles de la homeopatía: los estudios de eficacia comparada. Todo fármaco que va a salir al mercado no se aprueba si no demuestra su superioridad, al menos, contra placebo; empero, se duda de la ética y la utilidad de los estudios versus placebo, defendiendo en su lugar la comparación con la alternativa terapéutica más eficaz. Farmacéuticas, gobiernos y médicos gastan tiempo y dinero para asegurarse de que proporcionan a sus pacientes el mejor tratamiento disponible. Y la homeopatía pasa por encima de todo esto con perlas como que «los estudios normales no aprecian la homeopatía en toda su amplitud»:
The authors’ experience of conducting clinical trials in homeopathy and analysing data from these has drawn attention to a fundamental problem (…). For clinical trials of homeopathy to be accurate representations of practice, we need modified designs that take into account the complexity of the homeopathic intervention.
En otras palabras: la homeopatía no funciona por sí misma, sólo si el homeopatólogo tiene labia. Me pregunto entonces, con lo subiditos que son los cardiólogos y los cirujanos, cómo es posible que los cateterismos o las apendicectomías sirvan para algo…
En fin, señoras y caballeros, veremos en qué termina esa proposición no de Ley. Entre tanto, si aún no lo habéis hecho, os recomiendo leer «»Pues a mí me funciona» y otras falacias en torno a la homeopatía», un gran texto escrito por Esther Samper que desmonta los principales argumentos a favor de la homeopatía.
¿Sabías por qué… a veces hay espuma en la orina?
Esta tarde llegué a casa después de un largo paseo por el monte, y lo primero que hice fue ir al baño para cambiarle el agua al canario; conforme iba descargando la vejiga, la taza del baño se iba llenando de orina… y espuma, cual Mahou recién tirada. Por otra parte, en el retrete no había restos de jabón ni tampoco uso ninguno de estos artilugios para perfumar el inodoro: ¿de dónde salía pues esa espuma?
Sencillo: la formación de espuma en la orina se debe a la presencia de proteínas. En principio esto no es común, ya que la orina es un filtrado producido por el riñón, que cuenta con una membrana con unos poros lo suficientemente pequeños para impedir que la mayoría de las proteínas los atraviesen (con lo que cuesta sintetizarlas, ¡como para perderlas!). Sin embargo, algunas proteínas pequeñas consiguen escaparse: la buena noticia es que hay un mecanismo que se ocupa de repescarlas. La mala es que ese mecanismo de reabsorción trabaja al máximo de su capacidad por defecto. Así que si, por lo que sea, aumenta la cantidad de proteínas filtradas, éstas no pueden devolverse a la sangre y aparecen en la orina.
Y eso es lo que ocurre cuando uno está andando el Camino de Santiago o se sube al Aizkolegi: rompes fibras musculares y liberas mioglobina, que es lo suficientemente pequeña para atravesar la membrana filtradora del riñón y aparecer en la orina, dando espuma. Pero esto no sólo ocurre al andar (la denominada «proteinuria de las marchas»): también hay otras condiciones que liberan esa mioglobina, entre ellas la fiebre o la bipedestación prolongada (en cuyo caso también contribuye la mayor presión hidrostática en los capilares del glomérulo renal).
